Docentes cansados de tantos engaños
Recorrido confirma éxito
del paro educativo en Barinas

*** «No se trata de no querer trabajar; se trata de que con lo que ganamos ni siquiera podemos pagar el pasaje para llegar a las instituciones. El paro en el O’Leary, en el Soublette y en la UNELLEZ, entre otras instituciones educativas es la demostración de que la dignidad del educador barinés no se ha vendido», manifestó uno de los delegados sindicales durante el monitoreo de la jornada.

(Kathiuska Francis Marín).- Las principales avenidas y zonas escolares del estado Barinas lucieron desiertas este miércoles, confirmando el contundente respaldo de la masa laboral al llamado a paro nacional de 24 horas. Un recorrido por las instituciones más emblemáticas de la entidad evidenció que el sector educativo —desde el nivel universitario hasta la educación media y básica— se paralizó de manera casi absoluta en exigencia de salarios dignos y presupuestos justos.
La UNELLEZ: El epicentro de la paralización
El recorrido comenzó en la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ), donde el silencio en las aulas contrastó con la ruidosa protesta en los pasillos administrativos. Con un acatamiento que los líderes gremiales cifraron en un 80%, la universidad bandera de los llanos venezolanos quedó completamente inactiva.
La habitual dinámica de miles de estudiantes y profesores fue sustituida por una asamblea permanente y la toma pacífica del Rectorado. Los pasillos de los diferentes vicerrectorados permanecieron vacíos, reflejando el descontento de un personal docente, administrativo y obrero que exige la liberación inmediata de los recursos retenidos para HCM y reembolsos médicos.
Educación Media desierta
Al adentrarse en el centro de la ciudad y las zonas escolares, el panorama de paralización fue idéntico en los liceos tradicionales de Barinas, los cuales registraron una ausencia casi total de docentes y un ausentismo estudiantil derivado de la misma convocatoria.
En el Liceo Daniel Florencio O’Leary, el histórico gigante educativo de Barinas cerró sus puertas de facto. Los portones principales mostraron mínima actividad, y las aulas de clase —que habitualmente albergan a centenares de jóvenes del municipio— se mantuvieron a oscuras. El cuerpo docente de esta institución sumó su voz de protesta contra el «hambre y el amedrentamiento» institucional.
Y en el Liceo Carlos Soublette, en este populoso centro de enseñanza, la tónica fue la misma. Los pasillos y canchas, usualmente ruidosos, permanecieron en total silencio. Reportes de los delegados sindicales en el sitio indicaron que la asistencia de educadores fue nula, respondiendo de forma disciplinada a la línea de acción trazada por las federaciones nacionales y el magisterio.
Un clamor unificado desde las calles
El recorrido constató que la paralización no fue un hecho aislado, sino una acción coordinada que unió a los profesores universitarios de la UNELLEZ con el magisterio de las escuelas y liceos dependientes del Ministerio de Educación.
«No se trata de no querer trabajar; se trata de que con lo que ganamos ni siquiera podemos pagar el pasaje para llegar a las instituciones. El paro en el O’Leary, en el Soublette y en la UNELLEZ, entre otras instituciones educativas es la demostración de que la dignidad del educador barinés no se ha vendido», manifestó uno de los delegados sindicales durante el monitoreo de la jornada.
La jornada de este 10 de junio cierra con un balance de paralización masiva en la región, dejando la mesa servida para una agudización del conflicto laboral a partir de la próxima semana si las autoridades educativas y universitarias persisten en no dar respuestas a las exigencias de los trabajadores.