Exaltarán al tricampeón de boxeo venezolano Betulio González

El pugilista zuliano será el primer criollo que estará en el Salón de la Fama del Boxeo Latinoamericano

(Caracas, feb 23/NT).- .- Betulio González se convertirá en el primer venezolano exaltado por la asociación civil al “Salón de la Fama del Boxeo Latinoamericano”, orden que le será otorgada en el estado de Florida, donde reside actualmente el legendario exboxeador zuliano y tricampeón mundial en peso mosca.

Junto al venezolano serán exaltados el argentino Luis Ángel Firpo, el mexicano Raúl “Ratón” Macías y el panameño Ernesto “Ñato” Marcel.

Esta distinción que se le otorgó al pugilista venezolano fue dada a conocer la semana pasada por la asociación civil al “Salón de la Fama del Boxeo Latinoamericano” luego de una amplia disertación acerca de los boxeadores a ser exaltados.

Verificó las credenciales deportivas y morales de cada uno para su elección en el marco de las atribuciones estatutarias.


Legado de Betulio

Betulio González nació en La Concepción, estado Zulia, el 24 de octubre de 1949. Fue tres veces campeón del mundo de peso mosca, de dos organismos de boxeo: el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Su debut en el boxeo rentado fue el 24 de abril de 1968 en combate contra el púgil Elio Monzant, al cual logró noquear en el segundo asalto. Dicho evento se realizó en el Estadio Alejandro Borges, en Maracaibo.

Tres defensas de esa corona realizó González hasta perderla sorpresivamente ante el panameño Luis Ibarra por decisión unánime en la Plaza Monumental “Maestranza César Girón”.

Su última pelea fue el 28 de noviembre de 1988 ante el panameño Rodolfo Blanco que lo venció en Maracaibo por nocaut en 8 asaltos.

Dejó un récord de 76 victorias (48 por nocaut), 12 derrotas y tres empates en 91 combates, convirtiéndose en un hombre muy famoso en América Latina y que finalmente fue exaltado al Salón de la Fama del Deporte Venezolano el 14 de mayo de 1998.

Posteriormente, se dedicó a la formación de nuevos valores en el boxeo en el gimnasio que lleva su nombre, en San Francisco, estado Zulia, donde trabajó por varios años hasta que un infarto, en 2013, lo alejó de los ensogados y se dedicó a contar su historia a los niños en las escuelas. (La Verdad)