Los cardenales Baltazar Porras y Diego Padrón, junto a monseñor Ramón Ovidio Pérez Morales, expresaron su respaldo al proceso de conversaciones. Los religiosos plantearon ampliar progresivamente la participación a universidades, Iglesias, academias y organizaciones de la sociedad civil
(Caracas, ago 11/ VF).- Los cardenales Baltazar Porras y Diego Padrón, junto al monseñor Ramón Ovidio Pérez Morales, expresaron su «beneplácito y esperanza» por las conversaciones entre representantes de la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno interino, y ofrecieron acompañar el proceso como un servicio cívico y espiritual.
En una declaración conjunta, los líderes católicos señalaron que su disposición busca contribuir de manera leal e imparcial al país, al tiempo que destacaron la necesidad de que el proceso avance hacia una institucionalidad democrática.
Los religiosos advirtieron que las conversaciones se desarrollan bajo circunstancias particulares y tras experiencias anteriores de diálogo que, según señalaron, no lograron los resultados esperados.
Entre las condiciones que consideran relevantes mencionaron la promoción y tutela extranjera, la ausencia de una representación política opositora que consideran relevante, la falta de una instancia técnica reconocida como facilitadora y el limitado conocimiento público sobre aspectos institucionales y logísticos del proceso.
Piden ampliar la participación
Los líderes católicos consideraron indispensable ampliar progresivamente la participación en las conversaciones e incorporar a distintos sectores de la sociedad.
En ese sentido, propusieron incluir a organizaciones políticas, academias, universidades, Iglesias y otras instituciones representativas de la sociedad civil.
A su juicio, una participación más amplia permitiría orientar la mesa técnico-política hacia una transición basada en la institucionalidad democrática y contribuir a la construcción de un proyecto nacional común.
Entre las principales demandas planteadas destaca la inmediata liberación de los presos políticos, considerada por los religiosos como una señal indispensable para demostrar avances concretos en el proceso de diálogo.
También señalaron como necesarias otras medidas, entre ellas el fin de la hegemonía comunicacional y la reorganización de instituciones y mecanismos que permitan avanzar hacia una pronta elección presidencial.
La declaración incluyó además un llamado a atender la crisis económica, social y educativa del país, con énfasis en salarios justos, servicios de salud, vivienda, educación y acceso regular al agua, electricidad e Internet.
Los religiosos aclararon que su pronunciamiento no tiene carácter oficial, sino que responde a su conciencia cívica y responsabilidad moral ante la situación que atraviesa Venezuela.