*** El gremio denunció formalmente la criminalización del ejercicio de la salud tras la detención de profesionales del sector, entre quienes se encuentran el doctor Harry Sánchez, jefe del Departamento de Neonatología, médicos residentes y profesionales de la enfermería que integraban el equipo asistencial de guardia.
(Kathiuska Francis Marín).- La Junta Directiva del Colegio de Enfermería del Estado Barinas, encabezada por su presidenta, la Lcda. Yanny González, y la secretaria, la Lcda. Helimar Galviz, emitió un contundente pronunciamiento público y nota de protesta para manifestar su más enérgico rechazo ante las recientes acciones judiciales ejecutadas en contra del personal de salud y del equipo médico del Hospital Doctor Luis Razetti.
El gremio denunció formalmente la criminalización del ejercicio de la salud tras la detención de profesionales del sector, entre quienes se encuentran el doctor Harry Sánchez, jefe del Departamento de Neonatología, médicos residentes y profesionales de la enfermería que integraban el equipo asistencial de guardia.
Desde la institución gremial reiteraron que los hechos ocurridos en el área neonatal obedecieron a un lamentable accidente fortuito, provocado por el colapso de una infraestructura y deficiencias de mantenimiento que escapan por completo del control directo del personal de guardia.
Los representantes del gremio destacaron que los trabajadores sanitarios laboran a diario bajo condiciones extremas, enfrentando la falta de equipamiento idóneo y supliendo las fallas operativas con vocación de servicio. Asimismo, calificaron como inaceptable que se pretenda trasladar la responsabilidad institucional y presupuestaria del Estado hacia los hombros de los trabajadores.
Estado de alerta y exigencias gremiales
Si bien se reconoció la liberación plena otorgada recientemente a dos compañeras del gremio, el Colegio de Enfermería condenó que cinco profesionales de la salud continúen bajo arresto a la espera de trámites burocráticos y expuestos a una intervención penal desmedida.
Ante este panorama, la organización sindical y profesional se declaró en sesión permanente y formuló las siguientes exigencias a las autoridades competentes, primero; libertad plena e inmediata para todo el personal de salud imputado por un evento derivado de fallas de infraestructura., segundo; cese inmediato del hostigamiento, el linchamiento moral en redes sociales y la persecución penal contra el personal médico y de enfermería, tercero; una auditoría técnica real sobre las condiciones físicas y el equipamiento del Hospital Luis Razetti, exigiendo que las instituciones asuman su responsabilidad ante las deficiencias operativas.
El Colegio de Enfermería de Barinas ratificó su compromiso inclaudicable con la defensa de sus agremiados, advirtiendo que no permitirán que se utilicen como «chivos expiatorios» a quienes consagran su vida a cuidar la salud del pueblo en las circunstancias más adversas.