Tristeza e indignación colectiva
Ian Rodrigo: el inocente que protagonizó un
escándalo que recorre las redes del mundo

*Su protagonismo continuará porque, pase lo que pase, él siempre será la principal referencia de este suceso.

César Villamizar Trejo.

Con el fallecimiento del pequeño Ian Rodrigo , se escribe el capítulo más triste y devastador de un caso tan escandaloso que recorre las redes en cada episodio y que reafirma, con mayor fuerza, la división que existe entre los que condenan a los profesionales de la salud imputados y procesados y los que los apoyan.

Y en el medio de estas diferencias, la inocencia de un bebé recién nacido que se vio envuelto en una situación que generó la detención de médicos y enfermeras señalados de ser los responsables de las quemaduras que el lactante sufrió en el área de neonatología del hospital Dr Luis Razetti.

La tristeza e indignación colectiva se manifestó en la región desde la tarde del pasado viernes, cuando se produjo el deceso del pequeño. La mayoría de los mensajes por las redes expresaron dolor e impotencia por la partida del bebé cuyo nombre quedará por siempre en las memoria de una región.

De los ocho involucrados en este sonado caso, dos enfermeras, Maribel Pérez y Loida Zapata, recibieron la medida de libertad plena por falta de pruebas en su contra, mientras los otros seis, entre ellos el director del área de neonatología del hospital Razetti, doctor Harry Sánchez, se les dictó libertad condicional con presentación cada treinta días y no salir del país, mientras continúan las investigaciones por parte del Ministerio Público.

Los seis involucrados y procesados fueron el director de neonatología del hospital Razetti, Harry Sánchez; Yelimae Neira, Nohelia Solórzano, Yusmary García y Ciro Belmary, y Franklin Colina, quien fue el último en ponerse a derecho ante el CJP.

Para muchos internautas, esos seis profesionales, si bien fueron imputados y procesados por el delito de lesiones graves por negligencia profesional, hasta finalmente recibir la referida medida judicial, esa decisión judicial no resultó suficiente por su responsabilidad directa con un bebé recién nacido.

Por otro lado, los gremios profesionales del sector salud y hasta de otros que nada tienen que ver con ello, salieron en defensa de los seis hombres y mujeres de blanco, además de otros sectores.

Doble inocencia

Ian Rodrigo, desde que estalló este caso, se convirtió en una víctima con doble inocencia: ser un recién nacido y ser la víctima de este caso sin precedentes en la historia de la salud en el estado Barinas, la cual continuará sin su presencia y con una familia con un dolor intenso y profundo.

Tras el lamentable episodio del desplome o estallido de la bombilla en la incubadora donde se encontraba, el nombre de Ian Rodrigo se difundió por todos lados al sufrir graves quemaduras en rostro y manitos, en especial un vídeo donde el padre del pequeño, Rodrigo Agudelo, denunció el hecho y exigió la contra los responsables.

Por otra parte, especialistas precisaron que el infante nació de forma prematura y fue diagnosticado con sepsis neonatal, patología infecciosa que le producía necrosis distal en las extremidades superiores. Según la versión médica, el uso de las lámparas de calor respondía a la necesidad de dilatar los vasos sanguíneos para contener el avance de dicha enfermedad, pero la caída de la lámpara cambió radicalmente las cosas.

Los próximos capítulos de la historia de estos casos se escribirán sin Ian Rodrigo, el inocente que, con apenas días de nacido, protagonizó este escandaloso caso. Y su protagonismo continuará porque, pase lo que pase, él siempre será la principal referencia de éste suceso.