VARIEDADES:

Las autoridades intentan demostrar si la muerte fue producto de un accidente o se trató de un acto deliberado.

Un joven de 23 años falleció la semana pasada en la India luego de que un amigo y compañero de trabajo le inyectara aire por el recto, informaron medios locales.

La víctima, identificada como Mohammed Aslam, se encontraba el pasado 10 de octubre en las instalaciones de la empresa de exportaciones donde trabajaba con su colega Farhan en una aldea de Moradabad (estado de Uttar Pradesh). Mientras ambos se limpiaban la ropa con un compresor de aire tras acabar su turno, Farham supuestamente quiso chancear y acercó la máquina encendida al trasero de su compañero.

Luego de regresar a casa, la salud de Aslam comenzó a deteriorarse y su familia tuvo que llevarlo de urgencia a un hospital, donde murió el pasado 14 de octubre por lesiones internas. De acuerdo con el primo del fallecido, su estómago estaba «anormalmente inchado» y Farhan le había asegurado que todo había sido una «broma». «Le hemos pedido a la Policía que revise las imágenes de sistema de televigilancia y actúe contra Farhan. Queremos saber la verdad», declaró el pariente.

Según las autoridades, el involucrado fue detenido para ser interrogado y podría ser acusado de homicidio culposo. La investigación sigue en curso e intenta demostrar si en realidad la muerte fue producto de un accidente en medio de un jugueteo o si se trató de un acto deliberado.

Un residente de la ciudad sudafricana de Soweto, identificado como Flavio Hlabangwane, fue arrestado después de que su pareja encontrara en su refrigerador partes del cuerpo de una mujer, recogen medios locales.

De acuerdo a la información, el pasado viernes una mujer de 20 años se quedó por primera vez a dormir en casa de Hlabangwane. A la mañana siguiente el hombre salió a comprar algo de comida; durante su ausencia la chica abrió la nevera e hizo el espantoso descubrimiento. “Abrió una bolsa y vio una mano”, relató una testigo. La joven salió a la calle para pedir ayuda a los vecinos, que contactaron con las fuerzas de seguridad.

Cuando la Policía acudió a la residencia, Hlabangwane intentó suicidarse clavándose un puñal en el cuello y bebiendo lejía mezclada con vinagre, pero no logró su objetivo. Fue hospitalizado en una clínica cercana y tras recibir tratamiento compareció este lunes ante un tribunal, donde fue acusado de asesinato y condenado a una pena de cárcel.

Con información de La Patilla