Todo salió mal para un hombre de 50 años que quiso llevar su placer sexual al extremo y terminó en el Hospital Escuela Universitario (HEU) con su pene amputado.

El afectado, de quien se omite su nombre por razones obvias, sufrió una necrosis en su órgano genital, luego de masturbarse con una botella de refresco.

El paciente les comentó a los médicos que recientemente se había dejado con su esposa y que para satisfacer su deseo sexual introdujo su pene en el envase de vidrio.

El urólogo Denis Chirinos, explicó que el pene del hombre quedó trabado en la botella al intentar masturbarse.

“La botella estaba desde la base del pene y él no acudió de forma oportuna al hospital, por lo que sufrió una necrosis (gangrena) y se le tuvo que amputar totalmente”, explicó.

“El sufrió lo que se podría decir una muerte de su pene y fue difícil poder salvarlo, debido a que por pena no buscó asistencia médica”, apuntó.

El galeno explicó que cuando ese tipo de cosas suceden o cualquier emergencia con el pene, se debe asistir de inmediato al hospital.

El profesional de la medicina dijo que el hombre no podrá tener una vida sexual activa, debido a que el pene se le amputó en su totalidad.

Aclaró que una amputación se puede dar por ese tipo de situaciones, una fractura de pene no atendida e incluso por una infección severa.

Es por eso que aconsejó a los hombres tener una higiene adecuada de su miembro viril para evitar infecciones.

Según ha publicado el diario británico The Sun, los cirujanos plásticos están intentando restaurar sus genitales, aunque sus amigos aseguran que «no tendrá mucho con lo que trabajar».

Un ruso de 44 años, Alexander Kirilov, pasaba el fin de semana con sus amigos. En medio de la borrachera, al ruso se le ocurrió que sería divertido penetrar a un mapache, pero el animal reaccionó a tiempo. El mapache saltó sobre su agresor y le mordió en el pene, según ha informado el diario británico The sun

«Cuando vi el mapache pensé en pasar un buen rato», ha declarado Kirilov a los médicos moscovitas que se quedaron sorprendidos cuando vieron la calamidad.

Ahora, los cirujanos plásticos están intentando restaurar sus genitales, que han quedado destrozados después de la brutal mordida del mapache.

Uno de los amigos que asistieron al suceso ha comentado que aunque puede que su pene vuelva a funcionar de nuevo lo que los cirujanos no pueden hacer es reconstruir lo que el animal arrancó. «Eso se ha ido para siempre, así que no tendrán mucho con lo que trabajar», ha sentenciado.