Crisis en Guatemala: llega la OEA a solicitud de Alejandro Giammattei

Sin embargo, la misión de la OEA ha generado resistencia en el propio vicepresidente, Guillermo Castillo, en la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y en organizaciones de la sociedad civil.

La Cancillería de Guatemala confirmó este viernes (27.11.2020) el arribo al país de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) solicitada por el Gobierno de Alejandro Giammattei para recabar información sobre la crisis política en la que está inmersa la nación centroamericana.

El representante de la OEA -nombrado por el secretario general de la entidad internacional, Luis Almagro- es el argentino Fulvio Pompeo, exdiputado de su país, quien comanda la delegación.

El Gobierno guatemalteco señaló en una nota de prensa el día antes de la llegada del enviado de Almagro que la misión extranjera «tendrá el propósito de recibir información de las instituciones del Estado y demás instancias del país».

Sin embargo, la misión de la OEA ha generado oposición -previo a su arribo- en la figura del propio vicepresidente, Guillermo Castillo, de la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y de organizaciones de la sociedad civil. 

«Califiqué de precipitada la decisión de invocar la Carta Democrática

Interamericana de la OEA. El enviado especial me solicitó audiencia. Declino mi participación. Le recomiendo reunirse con distintos sectores de la sociedad guatemalteca que seguro tendrán mucho que comentarle», pronunció Castillo en sus redes sociales. 

En tanto, decenas de organizaciones sociales aglutinadas en la llamada Alianza por las Reformas -entre las que está el Bufete Jurídico de Derechos Humanos,así como la Comisión Internacional de Juristas y la internacional Impunity Watch– denunciaron que en Guatemala, contrario a lo dicho por Giammattei, «se está viviendo una situación de violencia por parte del Estado». 

La alianza añadió que «la población no quiere tomar el poder por la fuerza», como se ha dicho desde distintas esferas aliadas al Gobierno, sino que «lo único que anhela es que se respeten sus derechos, que se detenga la corrupción y criminalidad incrustada en los tres poderes del Estado». 

Por su parte, Rigoberta Menchú instó a la misión de la OEA a que se reúna primero con las «víctimas de la brutalidad policial» durante las protestas del pasado sábado.

La expresidenciable y defensora de derechos humanos expresó su «enérgica condena contra la impunidad, la corrupción, la criminalización hacia los dirigentes de los pueblos indígenas y la violencia ejercida contra las manifestaciones sociales».

Al menos dos personas perdieron su ojo izquierdo en las manifestaciones del sábado, por el impacto en el rostro supuestamente de balas lacrimógenas lanzadas por la Policía.

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