Informó Lindolfo Escalona Denuncian descontrol en precios de medicamentos y proliferación de ilícitos farmacéuticos

*** Lindolfo Escalona, ciudadano afectado por esta realidad, manifestó su preocupación al relatar la odisea que implica adquirir fármacos actualmente. «Uno tiene que recorrer farmacia tras farmacia buscando precios accesibles. Existe una brecha exagerada en los costos de un establecimiento a otro; los precios varían según la marca y se ajustan diariamente sin un criterio claro», señaló Escalona.

(Kathiuska Francis Marín).- Ante la compleja situación que enfrenta el sector salud, ciudadanos y expertos han alzado su voz para denunciar la falta de políticas de control efectivas en la regulación de precios de los medicamentos, lo que ha derivado en una marcada disparidad comercial que afecta directamente el bolsillo de los pacientes venezolanos.
Lindolfo Escalona, ciudadano afectado por esta realidad, manifestó su preocupación al relatar la odisea que implica adquirir fármacos actualmente. «Uno tiene que recorrer farmacia tras farmacia buscando precios accesibles. Existe una brecha exagerada en los costos de un establecimiento a otro; los precios varían según la marca y se ajustan diariamente sin un criterio claro», señaló Escalona.
Enfatizó que la situación es particularmente crítica para quienes requieren tratamientos prolongados para enfermedades crónicas, tales como afecciones cardiológicas y neurológicas, siendo el impacto psicológico y económico de este «desorden de precios», como lo califican los usuarios, agrava la condición de los pacientes y limita su acceso a la salud.
Además, dijo Escalona que más allá de la fluctuación de costos, la denuncia destaca una preocupante falla en la calidad del servicio. Se ha detectado la ausencia de personal calificado en gran parte de los establecimientos, incluyendo las denominadas «farmacias móviles», donde prevalece el intrusismo profesional. “Muchos de estos trabajadores desconocen los principios activos de los fármacos, poniendo en riesgo la seguridad de quienes acuden a ellos por orientación”, recalcó.
Asimismo, el denunciante advierte sobre un peligro aún mayor que es la proliferación de medicamentos sin registro ni control sanitario, pues ante la desesperación por obtener tratamientos, algunos ciudadanos recurren a mercados informales, sin percatarse de que el consumo de estos productos constituye un ilícito farmacéutico y representa un delito contra la salud pública.
Indicó Escalona que hace un llamado urgente a los organismos competentes para que retomen la rectoría sobre la política de precios acordados, prometida años atrás con cámaras farmacéuticas y laboratorios, y refuercen la fiscalización sanitaria en todo el país.
Asimismo, invitan a la ciudadanía a ejercer su derecho y obligación de participar en la defensa de la salud, adquiriendo medicamentos únicamente en establecimientos autorizados y certificados.