*** Los afectados, en su mayoría profesionales de la educación activos y recién jubilados que residen en la zona, señalan que el lugar opera de lunes a domingo, desde tempranas horas de la mañana hasta altas horas de la noche, convirtiéndose en un foco constante de perturbación para la tranquilidad de esta comunidad residencial, caracterizada por ser un entorno familiar, de descanso y con presencia de menores de edad.
(Kathiuska Francis Marín).- Habitantes de la avenida principal de la urbanización Domingo Ortiz de Páez, ubicada a pocos metros de la intersección con la nueva vía hacia Torunos y a escasa distancia de la Policía Municipal, alzaron su voz de protesta para denunciar los graves inconvenientes que genera el funcionamiento comercial del establecimiento conocido como Bodegón La Gran Pradera.
Los afectados, en su mayoría profesionales de la educación activos y recién jubilados que residen en la zona, señalan que el lugar opera de lunes a domingo, desde tempranas horas de la mañana hasta altas horas de la noche, convirtiéndose en un foco constante de perturbación para la tranquilidad de esta comunidad residencial, caracterizada por ser un entorno familiar, de descanso y con presencia de menores de edad.
Los vecinos de esta comunidad de la urbanización Domingo Ortiz de Páez manifestaron que los principales irregularidades denunciadas se basan en la contaminación sónica y alteración del orden, pues el ingreso constante de vehículos con equipos de sonido a alto volumen y permanencia de clientes consumiendo bebidas alcohólicas en plena vía pública, así mismo, se realizan actos inmorales en plena vía pública, en tal sentido, los denunciantes alertaron con profunda indignación que los visitantes del establecimiento, tanto de día como de noche, realizan sus necesidades fisiológicas a plena luz del día en los alrededores de la vía y de las viviendas, vulnerando flagrantemente las normas de convivencia ciudadana y expuestos ante la mirada de niños y transeúntes.
De igual manera, señalaron que también existe una apropiación indebida de espacios peatonales, por lo que, los vecinos denuncian que el local se ha «tomado la acera» mediante la colocación de techos improvisados, mallas y bancas, obligando a los transeúntes, incluidos niños y adultos mayores, a bajar a la calzada vehicular arriesgando su integridad física, igualmente existen afectaciones a la infraestructura y convivencia, en este caso denuncian daños materiales en las fachadas de las viviendas colindantes debido a la aglomeración de personas frente a las residencias. Asimismo, destacan la vulnerabilidad del entorno, señalando que en el sitio residen menores de edad expuestos a este tipo de dinámicas comerciales.
De manera, enfática los vecinos de esa comunidad hicieron un llamado a las autoridades, quienes han sido ineficaces para darle respuesta a los habitantes, pues a pesar de que la situación ha sido reportada en reiteradas oportunidades ante los cuerpos de seguridad locales, los vecinos exigen a la Policía Municipal y a los organismos competentes del estado Barinas una inspección rigurosa, fiscalización de permisos y medidas correctivas inmediatas que garanticen el respeto a las ordenanzas municipales, el decoro público y la paz de las familias que allí hacen vida.