*** El sector arrocero enfrenta pérdidas críticas ante la entrada de 355.000 toneladas de arroz importado en plena temporada de cosecha nacional.
*** Protestantes advierten que los altos costos de insumos, combustibles y maquinaria hacen imposible competir en desventaja frente a las políticas de subsidio de otros países.
(Kathiuska Francis Marín).- Productores agrícolas de los estados Guárico, Portuguesa y Barinas alzan su voz de protesta ante la grave crisis que atraviesa el sector primario nacional, esta oportunidad, las organizaciones gremiales y productores del campo denuncian que la importación masiva de 355.000 toneladas de arroz, ingresadas al país con aranceles e IVA subsidiados mientras que la producción local carece de incentivos, está ocasionando la pérdida inminente de las cosechas del presente ciclo de invierno.
La situación afecta profundamente la estabilidad socioeconómica de las familias campesinas y productoras en regiones clave del país, incluyendo a los trabajadores de la tierra en el estado Barinas, quienes enfrentan idénticos desafíos estructurales debido a los elevados costos de los insumos, el combustible y el mantenimiento de maquinarias.
Los agricultores recalcan que no se trata de una disputa de carácter político, sino de una lucha por la supervivencia alimentaria y el sustento básico de sus hogares.
Durante las jornadas de protesta y asambleas con tractores, los voceros del sector hicieron responsable directo al general en jefe Vladimir Padrino López, ministro de la cartera competente, de las consecuencias que deriven de estas políticas en los estados productores. “Si usted no toma las medidas que debe tomar, simplemente vamos a tener un descalabro en la producción.
¡Tenemos que estar unidos los productores de Guárico, unidos los productores de Portuguesa y de todo el país, de manera firme y monolítica ante un gobierno sordo e intolerante que juega con la necesidad de este país!”, manifestaron los agricultores enardecidos.
Asimismo, los afectados pusieron de relieve el drama humano que hay detrás de cada parcela: “Yo tengo tres hijos, me conocen en este pueblo. ¿Quién mañana me dará el mercado para mis hijos? Comienzan el colegio el lunes. […] Se trata de la barriga y del hambre de mis hijos”, expresó con indignación uno de los productores presentes, evidenciando la imposibilidad de cubrir gastos escolares y operativos con un sector agropecuario asfixiado por los altos costos de los tambores de gasoil y la falta de rentabilidad.
Ante esta coyuntura, los productores exigen un subsidio de emergencia de 0,25 dólares por kilo de arroz producido localmente, medida indispensable para equiparar las condiciones frente al producto extranjero y evitar la quiebra definitiva del parque agroindustrial nacional.
El sector ha dado un plazo máximo de 48 horas para que las autoridades nacionales se pronuncien formalmente o se trasladen directamente a Calabozo, estado Guárico, para dar la cara al sector productivo. De no obtener respuestas satisfactorias, los agricultores advierten que tomarán medidas drásticas de movilización general, partiendo en caravana con sus tractores hacia la ciudad de Caracas para exigir justicia por el campo venezolano.