César Villamizar Trejo.
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Todos los moteros quisieron estar, pero la cantidad fue inmensa. El Parque Ferial se hizo pequeño, no tanto por lo físico sino por el dolor que impregnó sus espacios. Fue la despedida de Ramón Sosa, el líder motero que fue ultimado el pasado sábado en el barrio San Gregorio, en Cúcuta, departamento del Norte del Santander.
Los restos del ahora recordado inquieto dirigente de la Hermandad Motera arribaron al comienzo de la noche de este lunes, tras más de siete horas de viaje desde Cúcuta, de donde salieron seguido de un numeroso grupo de moteros que fueron a acompañarlo y a retornarlo a nuestras tierras para que reciba cristiana sepultura en su terruño.
El llamado fue estruendoso. Centenares de moteros de la región y de varias entidades sintieron que era el momento de la solidaridad y se vinieron a Barinas a darle el último adiós a Ramón Sosa..
«Fue un hombre que siempre estaba pendiente de los moteros de todo el país y de sus eventos. Era muy celoso y le gustaba la organización, la rectitud y la pulcritud en esas actividades en todo el país», recordó un viejo amigo de Sosa.
El féretro del reconocido y prestigioso líder fue subido a la tarima que se colocó en medio del Parque Ferial. Todos, al mismo tiempo, aplaudieron y gritaron consignas.
“Agradezco profundamente la solidaridad para con mi padre. Gracias por tanto cariño», comentó Ramón Sosa junior, hijo mayor del dirigente del sector motero y representante y practicante del Moto turismo.
Como se recordará, Sosa fue asesinado la tarde del pasado sábado, en la calle 13 del barrio San Gregorio de la Villa, en Cúcuta, departamento Norte del Santander, cuando esperaba a pareja frente a la casa de sus suegros.
El motivo, según establecieron las autoridades, fue el robo, al que el ahora occiso se resistió o, al menos, hizo algo que no fue del agrado de uno de los hampones que finalmente le disparó en la cabeza para acabar con su vida.
El ahora homicida y otro sujeto quisieron despojar de la máquina de alta gama al reconocido líder motero, pero al final se la llevaron empujando pues nunca la pudieron encender.
La potente máquina fue recuperada por varias personas, luego que los dos ladrones, en un intento por huir tras el asesinato, colisionaron con al menos día vehículos para después escapar a toda carrera, sin la moto en su poder, pues la dejaron abandonada.
Los restos de Sosa fueron sepultados en la mañana de este martes, en medio de desgarradoras escenas desgarradoras y de profundo dolor.
Se fue para siempre el inquieto fundador de la Hermandad Motera del estado Barinas y líder de ese sector en todo el país.