«La labor de enseñar y la legítima defensa de nuestros derechos no deben ser motivo de judicialización ni persecución. Instamos al cese definitivo de cualquier forma de amedrentamiento o presión que vulnere la integridad de quienes cumplen con su deber», declaró el dirigente social Hilmer Albarrán.
(Kathiuska Francis Marín).- En un mensaje centrado en la justicia, la paz y la dignidad laboral, el dirigente social Hilmer Albarrán se pronunció para abogar por el respeto a los derechos constitucionales de los trabajadores de la enseñanza en Venezuela, pues al mencionar la consigna «Por el Respeto al Magisterio», hizo un llamado urgente a las autoridades para restablecer un clima de seguridad y legalidad en el ámbito educativo.
El punto central del pronunciamiento de Albarrán es la exigencia de libertad inmediata y plena para las profesoras y trabajadores de la educación que se encuentran hoy privados de libertad, además, enfatizó que la labor pedagógica y la defensa de los derechos laborales nunca deben ser criminalizadas.
«La labor de enseñar y la legítima defensa de nuestros derechos no deben ser motivo de judicialización ni persecución. Instamos al cese definitivo de cualquier forma de amedrentamiento o presión que vulnere la integridad de quienes cumplen con su deber», declaró Albarrán.
Un llamado al diálogo y a la paz laboral
A diferencia de los discursos de confrontación, Albarrán subrayó que el sector educativo apuesta por la vía institucional y el respeto al debido proceso para superar la crisis actual, para ello destacó el dirigente que una sociedad sólo progresa cuando sus trabajadores ejercen sus funciones sin temor, a través de una dignidad laboral, igualmente, hizo un llamado a establecer puentes que prioricen el bienestar de los educadores, quienes son el pilar fundamental para el futuro del país.
Asimismo, indicó que es urgente obtener garantías constitucionales, por lo que exigió la restitución de la justicia y el cumplimiento estricto de las leyes vigentes que protegen al trabajador.
Para Albarrán, el bienestar del magisterio es indispensable para que el «motor del país» funcione correctamente. Su mensaje concluyó con una invitación a la reflexión y a la paz, reafirmando que la meta del sector es el respeto mutuo y la justicia social en todos los espacios laborales.