*** Los voceros de la jornada enfatizaron que la justicia no puede seguir dilatándose. «Ya no hay marcha atrás», recordaron al gobierno nacional, señalando que lo único procedente en este momento es actuar conforme a derecho y otorgar la libertad inmediata a quienes aún permanecen en los centros de reclusión.
(Kathiuska Francis Marín).- En unas jornadas marcada por el civismo y la espiritualidad, familiares, amigos y representantes de la sociedad civil organizada de Barinas se concentraron nuevamente para elevar un clamor por la libertad plena, estas actividades se llevó a cabo con una emotiva vigilia de oración en la comunidad de Don Samuel, el viernes pasado, y el día sábado 7 de febrero se realizó a las afueras de la Iglesia El Carmen, donde ambas se exigió celeridad en la entrega de boletas de excarcelación.
Durante la concentración en la plaza de la Iglesia El Carmen, los asistentes dirigieron un mensaje directo a la administración de Delcy Rodríguez. Denunciaron que el retardo en el cumplimiento de los acuerdos mantiene injustamente privados de libertad a ciudadanos cuyo único «delito» ha sido diferir del proceso político oficialista.
Los voceros de la jornada enfatizaron que la justicia no puede seguir dilatándose. «Ya no hay marcha atrás», recordaron al gobierno nacional, señalando que lo único procedente en este momento es actuar conforme a derecho y otorgar la libertad inmediata a quienes aún permanecen en los centros de reclusión.
Oración por la paz y la justicia
La jornada ha sido descrita por sus participantes como una «hermosa actividad de fe» que busca un bien común: Libertad, Paz y Justicia. Los movimientos de oración en Don Samuel y El Carmen se han convertido en símbolos de resistencia pacífica, donde la esperanza de las familias se unen en un solo ruego por el reencuentro de los hogares venezolanos.
«No desmayaremos hasta ver al último de los presos políticos en libertad. Estas jornadas de oración son nuestra fuerza y nuestra voz ante un sistema que intenta silenciarnos», aseguraron los asistentes durante el encuentro.
La sociedad civil barinesa ratificó su compromiso de mantenerse en las calles y en los templos de manera constante. Las vigilias y oraciones continuarán realizándose como medida de presión social y acompañamiento moral a los detenidos y sus familias, reafirmando que la lucha por los derechos humanos es una prioridad innegociable para la ciudadanía.