En el transporte urbano Barinas
Usuarios denuncian «Rocolas Andantes»
por lo que exigen orden y respeto

*** La principal queja radica en el uso de equipos de sonido con volúmenes excesivamente altos y música estridente dentro de las unidades, siendo esta situación, además de generar contaminación sónica, impide la comunicación básica entre el usuario y el conductor.

(Kathiuska Francis Marín).- Usuarios del transporte público en la ciudad de Barinas alzaron su voz de protesta esta semana para denunciar el progresivo deterioro en la calidad del servicio, calificando a las unidades como «rocolas andantes», los ciudadanos reportan un ambiente de desorden generalizado que afecta la tranquilidad y la dignidad de quienes diariamente deben hacer uso de este servicio esencial.
La principal queja radica en el uso de equipos de sonido con volúmenes excesivamente altos y música estridente dentro de las unidades, siendo esta situación, además de generar contaminación sónica, impide la comunicación básica entre el usuario y el conductor.
«Es imposible preguntar por una parada o consultar el costo del pasaje sin tener que gritar. Las busetas parecen discotecas y los choferes ignoran por completo la molestia de los pasajeros», manifestó uno de los usuarios afectados.
A la problemática del ruido se suma la denuncia sobre el comportamiento de los profesionales del volante y sus colectores, en tal sentido, los usuarios califican el trato recibido como «grotesco» y falto de educación, señalando que cualquier reclamo sobre el volumen de la música o las normas de tránsito es respondido con agresividad verbal por parte de los conductores.
Llamado urgente a los presidentes de las asociaciones
Ante esta situación, la colectividad hace un llamado público y urgente a Oscar Hidalgo, presidente de la Cámara de Transporte seccional Barinas (Fedetransporte), y a los presidentes de las diferentes asociaciones civiles que operan en la entidad, entre ellas: transporte urbano El Pilar, Venezuela, El Centauro, Juan Pablo Segundo, Catedral, el Marqués, entre otras.
Los afectados exigen que los presidentes de estas líneas tomen medidas disciplinarias inmediatas. Solicitan la prohibición del uso de sonido estridente en las unidades y la implementación de talleres de relaciones públicas o trato al ciudadano para sus choferes.
«El transporte es un servicio público, no un espacio privado del chofer. Pedimos a los directivos de las líneas que pongan orden en sus filas y devuelvan el respeto al pasajero que es, en definitiva, quien sostiene el sistema», concluye el reclamo ciudadano.