*** La situación escaló cuando los funcionarios lograron acceder al cuarto de servicio engañando al personal de seguridad. Según testimonios, los trabajadores de Corpoelec afirmaron falsamente contar con la autorización de la administradora del centro comercial para entrar al área restringida. Una vez allí, procedieron a manipular las instalaciones sin presencia de los responsables del inmueble.
(Kathiuska Francis Marín).- Reinaldo Chejín, gerente y propietario del Centro Comercial Palma de Oro, presentó una denuncia pública contra un grupo de funcionarios de la empresa eléctrica Corpoelec, tras un procedimiento ejecutado la mañana de este miércoles en horas de la mañana, el cual calificó de arbitrario, violento y carente de legalidad.
Según el reporte de Chejín, los hechos iniciaron aproximadamente a las 10:30 a.m., cuando una cuadrilla de funcionarios, presuntamente bajo el mando de un supervisor identificado como Luis Rivas, se presentó en el lugar, quien junto a otros trabajadores habrían amedrentado a los locatarios, amenazándolos con el corte inmediato del servicio si no cancelan facturas pendientes en el sitio, incluso en casos donde solo existía un mes de deuda.
La situación escaló cuando los funcionarios lograron acceder al cuarto de servicio engañando al personal de seguridad. Según los testimonios, los trabajadores de Corpoelec afirmaron falsamente contar con la autorización de la administradora del centro comercial para entrar al área restringida. Una vez allí, procedieron a manipular las instalaciones sin presencia de los responsables del inmueble.
Daños a la infraestructura y cortes generalizados
El propietario denunció que la actuación de los funcionarios fue «desastrosa» al manipular indebidamente, pues soltaron cables de los medidores de varios locales, realizaron corte general, bajando los «breakers» principales de la calle, dejando a todo el centro comercial en total oscuridad, afectando incluso a la mayoría de los locales que se encuentran solventes y con sus pagos al día, tras generar el altercado, la cuadrilla se retiró dejando cables sueltos y las brequeras en condiciones precarias, lo que representa un riesgo para la seguridad eléctrica del recinto.
«Lo que hicieron fue atropellar a la gente sin necesidad. No hubo una notificación previa para la suspensión, como establece la norma. Se metieron por la fuerza y dejaron el centro comercial a oscuras de manera violenta, sin respetar a quienes están al día con su servicio», expresó Chejín.
Una vez más Reinando Chejín, Gerente del Centro Comercial, ratificó que los funcionarios ingresaron bajo engaños, desconectaron medidores y dejaron las instalaciones a oscuras sin notificación previa.