*** El dirigente político, Abg. Rafael Octavio Jiménez el escenario actual revela un gobierno tutelado por los Estados Unidos, donde las negociaciones bilaterales en materia petrolera y económica evidencian el interés de la potencia sobre los recursos del país. Jiménez sostiene que el gran desafío de los venezolanos es transformar la actual estabilidad en una democratización efectiva.
(Kathiuska Francis Marín).- El dirigente político y abogado, Rafael Octavio Jiménez, ofreció un balance crítico sobre la situación actual de Venezuela, calificando el panorama post-3 de enero como un proceso de «estabilidad» bajo tutelaje, mientras urge la necesidad de una ruta electoral transparente para alcanzar la pacificación nacional.
Jiménez fue enfático al rechazar la intervención militar extranjera ocurrida a principios de año, argumentando que dicha acción fue la consecuencia de un régimen que ignoró el clamor popular, pero que pudo haberse evitado.
«Es rechazable la intervención militar para propiciar cambios políticos. A través del diálogo genuino se pudo haber alcanzado un acuerdo para evaluar el estado de la nación, evitando el secuestro institucional promovido por altos jerarcas y una oposición complaciente», afirmó el jurista.
Para el dirigente, el escenario actual revela un gobierno tutelado por los Estados Unidos, donde las negociaciones bilaterales en materia petrolera y económica evidencian el interés de la potencia sobre los recursos del país. Jiménez sostiene que el gran desafío de los venezolanos es transformar la actual estabilidad en una democratización efectiva.
Para lograr este cambio profundo, el abogado propone: la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), celebración de elecciones libres y transparentes, presencia de observación internacional imparcial y un gobierno de inclusión e integración donde converjan todos los factores opositores.
Finalmente, Jiménez destacó la figura del ingeniero Enrique Márquez, quien recientemente representó a Venezuela en el Estado de la Unión en EE. UU., invitado por el presidente Donald Trump. Resaltó que Márquez, tras ser víctima de prisión política por exigir transparencia electoral, se consolida como un líder ético y humanista.
«Enrique Márquez defendió una premisa clara: dentro de la Constitución todo, fuera de ella nada. Su liderazgo es firme tras haber sufrido la violación de su debido proceso y su libertad, al igual que muchos ciudadanos que hoy solo claman justicia», concluyó Jiménez.