*** «Si un conductor llega retardado, son castigados con la eliminación de una salida, una vuelta o incluso los envían a casa por el resto del día», reveló una fuente que prefirió mantener el anonimato.
(Kathiuska Francis Marín).- El sistema de control de tiempos implementado en las rutas de transporte público del estado Barinas ha encendido las alarmas en la colectividad, pues usuarios y fuentes vinculadas al sector denuncian que la exigencia de cumplir con horarios estrictos de llegada a puntos de control —conocidos como «minutas»— está obligando a los conductores a incurrir en graves infracciones que ponen en riesgo la vida de pasajeros y transeúntes.
De acuerdo con testimonios recabados esta mañana tras un incidente reportado frente al restaurante El Budare, en las adyacencias de la parada La Rubio, el transportista andaba apurado porque no quería enfrentarse a sanciones severas si llegaba con apenas segundos de retraso a sus destinos.
«Si un conductor llega retardado, son castigados con la eliminación de una salida, una vuelta o incluso los envían a casa por el resto del día», reveló una fuente que prefirió mantener el anonimato. Esta presión económica y operativa conlleva a un manejo temerario: altas velocidades, maniobras prohibidas y el maltrato a los usuarios, a quienes se les obliga a subir o bajar de las unidades de forma apresurada para no perder tiempo.
Imprudencia al volante: El caso de «Meteoro»
La preocupación ciudadana se personifica en casos específicos, como el de un conductor apodado «El Meteoro», señalado por ser uno de los más imprudentes de la ruta, acumulando quejas por exceso de velocidad y desprecio por las normas de tránsito. Esta situación se agrava ante la presunta falta de supervisión por parte de las autoridades competentes.
Fuentes fidedignas aseguran que existen choferes operando unidades sin poseer la licencia de conducir correspondiente, además se ha detectado el uso de documentación falsa e incluso, se reporta la presencia de menores de edad tras el volante de vehículos de transporte público.
El peligro está a la vista de todos, en tal sentido, la comunidad exige que el Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT) y los organismos de seguridad ciudadana intervengan de manera inmediata para auditar el sistema de control de los terminales y verificar la documentación de quienes tienen la responsabilidad de trasladar a los barineses.
La fuente manifiesta que el derecho a un transporte digno y seguro no puede seguir supeditado a una «minuta» que prioriza el tiempo sobre la vida humana.