César Villamizar Trejo.
Con profunda conmoción y una amarga mezcla de asombro y dolor entre sus compañeros de labores, este sábado fue despedido Junior José Lugo, el querido trabajador de Helados Fiestas que el pasado viernes puso fin a su vida.
Sin aún dar fe a la triste realidad, numerosos amigos y compañeros de Lugo acompañaron al féretro en un caravana que recorrió varios sitios de la ciudad, hasta la sepultura, en ls osrte alta de la capital.
«Todos vamos a extrañar esa actitud alegre que te acompañó siempre. Estamos muy triste por lo ocurrido», refirió uno de los más cercanos compañeros de labores del fallecido.
Lugo, de 38 años, fue hallado sin vida en su residencia, ubicada en el sector Negro Primero, en un caso en el que se estableció suicidio, lo que de inmediato generó bastante consternación entre vecinos, amigos, allegados y completos de labores, los cuales no salen de su asombro en virtud que aparentemente no existían motivos para que Junior José tomara esa drástica determinación.
Lugo se desempeñaba como distribuidor de Helados Fiestas en la ciudad desde hace tiempo y antes trabajó en laboro. En seguridad en varios sitios nocturnos de la capital barinesa.
Varias unidades de la empresa heladera desfilaron en la caravana, además de numerosos motorizados y otros vehículos que se sumaron para dar el último adiós de quien se ganó el respeto y el cariño de todos.
Y es que la muerte de Lugo resultó muy sorprendente para mucha gente en la ciudad, ya que conoció bastantes personas en sus diferentes trabajos.
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