• El miembro de la Dirección de Organización Nacional del partido de centro liberal, Álvaro Valle destacó que la organización recorre el país aceitando su maquinaria y consolidando el proyecto «Venezuela Tierra de Gracia».
• Defendió la necesidad de priorizar las elecciones presidenciales para frenar la asfixia centralista sobre las regiones y propuso retornar a la bicameralidad parlamentaria.
(Kathiuska Francis Marín).- Vente Venezuela se consolida como un partido moderno, de centro liberal y con una visión transversal de apertura política que trasciende las militancias tradicionales. Así lo afirmó Álvaro Valle, integrante del equipo de Organización Nacional de la tolda política, quien estuvo de visita en nuestra ciudad el pasado viernes, enfatizó además que, a pesar de las trabas institucionales que han impedido su legalización formal, la organización ya está haciendo historia como la gran fuerza articuladora del cambio en el país.
«Hablar de Vente es hablar de un partido muy moderno donde se respeta el conocimiento, la preparación y se valora el trabajo de cada uno de sus dirigentes en base a resultados», expresó Valle, al definir la organización como «la Casa de la Libertad, de la amplitud y de la unión».
El dirigente nacional explicó que la dirección del partido —encabezada por María Corina Machado y figuras como Henry Alviarez, Melquiades Pulido, Catalina Ramos, Magalli Meda, Omar González Moreno y José León Contreras— diseñó con visión de futuro una estrategia de apertura hacia la sociedad civil, gremios y otras fuerzas políticas. Esta articulación previa, que confluyó en los comandos de campaña y el voluntariado, rompió con el sectarismo del pasado.
Descentralización «de abajo hacia arriba»
Valle subrayó que el programa de gobierno «Venezuela Tierra de Gracia» no es un plan improvisado al calor de un momento electoral, sino el producto de años de investigación de técnicos y especialistas.
Indicó que el núcleo de esta propuesta es una transformación profunda del Estado que contempla la reducción del aparato público, la privatización de empresas que representan una carga financiera y una descentralización real.
«La descentralización con el proyecto Tierra de Gracia sí se va a articular, porque el diseño va de la región a lo central; de abajo hacia arriba. Los proyectos macros vendrán desde el empresario y el liderazgo local articulado hacia el gobierno central», detalló.
Ruta política: Presidenciales primero y reforma legislativa
Al abordar el escenario electoral, Valle fue categórico al señalar que la prioridad absoluta es lograr que María Corina Machado asuma la presidencia para iniciar la reconstrucción institucional. Explicó que la experiencia previa demuestra que los gobernadores y alcaldes de oposición terminan «mediatizados y coaccionados» por el poder central mediante el estrangulamiento de recursos.
Asimismo, asomó la necesidad de reformas estructurales en el Poder Legislativo: «Soy de los que está de acuerdo con que se realicen primero las elecciones presidenciales y de parlamento, promoviendo una reforma de ley para que el Congreso vuelva a la bicameralidad, lo que otorgará formalidad y alta estabilidad a la estructura del Estado». Posteriormente, las elecciones regionales servirían como el escenario idóneo para validar los liderazgos que representen genuinamente al colectivo.
Maquinaria en movimiento
Actualmente, el equipo de Organización Nacional mantiene un despliegue intensivo que ya ha abarcado entre 14 y 15 estados del país. El objetivo, según Valle, es supervisar las estructuras, evaluar el mapa político regional y «aceitar la maquinaria» de cara a los desafíos venideros.
«No somos mezquinos. Sabemos que esto es un proyecto amplio que involucra a la sociedad intermedia y a diversos partidos aliados que han ayudado en esta causa, pero Vente Venezuela se mantiene firme como la punta de lanza de todo este movimiento», concluyó.