*** Los cortes eléctricos prolongados y sin cronograma están asfixiando la economía local, destruyendo electrodomésticos y afectando gravemente la salud de niños y ancianos.
(Kathiuska Francis Marín).- La crisis en los servicios públicos ha cruzado la línea de lo tolerable en el municipio Antonio José de Sucre del estado Barinas, por lo que vecinos, comerciantes y productores de Socopó alzaron su voz de protesta para denunciar que los racionamientos eléctricos —los cuales se registran de forma imprevista y por horas interminables— están destruyendo la calidad de vida de las familias y provocando la quiebra técnica de la economía local.
Los afectados señalan que la situación con los circuitos dependientes de la Subestación Socopó mantiene en vilo tanto al casco central como a las comunidades de las zonas bajas y los sectores productivos, sumiendo a la población en un «racionamiento a ciegas».
Los denunciantes detallaron las graves consecuencias que padecen a diario debido a la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en la entidad como la parálisis comercial entre ellas las Carnicerías, restaurantes, pizzerías y pequeños emprendedores reportan pérdidas masivas de mercancía fría debido a la pérdida de la cadena de frío, además de caídas drásticas en las ventas. Trabajar sin plantas eléctricas se ha vuelto insostenible.
Igualmente, la pérdida de patrimonio a causa de los constantes y repentinos «bajones» de alto voltaje queman neveras, aires acondicionados y bombillos, equipos que representan pérdidas económicas que ninguna autoridad repone, además la falta de energía genera un efecto en cadena que deja a la población incomunicada, al tumbar las señales telefónicas, el servicio de internet y las plataformas para puntos de venta, por lo que se ve afectado el bombeo y suministro constante de agua potable en diversas zonas.
Tortura psicológica y afectación a la salud
Los habitantes enfatizaron que los apagones nocturnos se han convertido en una «tortura psicológica». Las altas temperaturas y la proliferación de plagas (zancudos) impiden el descanso nocturno, golpeando con especial fuerza a los sectores más vulnerables: niños, personas enfermas y de la tercera edad.
«Socopó es un pueblo trabajador y productivo que merece vivir con dignidad, no sumergido en la desidia de la oscuridad. Exigimos respeto a nuestros derechos humanos fundamentales», manifestaron voceros comunitarios.
Ante este panorama crítico, la sociedad civil y el sector comercial de Socopó hacen un llamado urgente a la Alcaldía del municipio Sucre, a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y a las autoridades competentes del estado Barinas para que presenten soluciones reales, ejecuten el mantenimiento técnico requerido y publiquen un plan de contingencia o cronograma de administración de carga que permita a la ciudadanía planificarse.
Finalmente, exhortaron a todos los barineses a romper el silencio, visibilizar la problemática en las redes sociales y unirse al reclamo pacífico por el rescate de los servicios públicos esenciales en la región.