El Museo Alberto Arvelo Torrealba fue escenario
del emotivo poemario “Caramelos de colores”

*** La obra de la escritora y docente barinesa Marinela Araque Rivero se convirtió en un tierno y respetuoso homenaje a la memoria viva de la infancia de la región.

(Kathiuska Francis Marín). – El Museo Alberto Arvelo Torrealba abrió sus puertas la mañana de este jueves para recibir la presentación de «Caramelos de colores», la más reciente obra literaria de la reconocida escritora y docente barinesa Marinela Araque Rivero, el evento, que inició formalmente a las 10:00 A.M. con entrada completamente gratuita, se consolidó como un emotivo encuentro que fusionó el arte, la memoria y la inocencia.
La ceremonia contó con el padrinazgo de lujo de las destacadas poetas Mariana Ruiz y Marielba Escobar. El momento cumbre de la jornada estuvo a cargo de un grupo de niños y niñas de la localidad, quienes interpretaron varios de los poemas que integran el texto.
El público presente manifestó su profunda emoción ante la naturalidad y la pureza de los pequeños, honrando de manera directa una obra nacida genuinamente del corazón de la autora.
Nacido desde la profunda experiencia docente de Araque Rivero, «Caramelos de colores» es una obra que celebra la alegría de ser niño. Sin embargo, en esta ocasión, la presentación cobró un significado aún más profundo al convertirse en un sincero homenaje a los niños y niñas que partieron físicamente tras los trágicos acontecimientos del pasado 24 de junio en la región.
«Hoy abrimos estas páginas como una ofrenda de luz. Queremos que sus sonrisas sigan vivas en cada verso, en cada rima y en el corazón de quienes lean estas páginas. Su recuerdo y su inocencia se transformarán aquí en memoria viva a través de la palabra escrita», expresó conmovida la autora durante su intervención.
El acto central consistió en un recital poético donde las voces infantiles barinesas dieron vida a los textos, transformando el dolor colectivo en un viaje literario lleno de luz, esperanza y reconciliación para los asistentes.
Al cierre del evento, la colectividad barinesa arropó masivamente a la escritora, respondiendo a la sensible invitación de abrazar el recuerdo de los ausentes a través de las nuevas voces de la infancia de nuestra tierra.