*** La preocupación de los residentes radica en que este espacio, aunque todavía carece de techado, cuenta con alumbrado público gracias al esfuerzo vecinal. Esto permite que personas de la tercera edad y escuelas deportivas infantiles hagan vida en el lugar desde tempranas horas del día hasta las 9:00 de la noche.
(Kathiuska Francis Marín).- Habitantes de la urbanización Juan Andrés Varela, ubicada en la parroquia Ramón Ignacio Méndez del municipio Barinas, hacen un llamado público y urgente a la conciencia ciudadana ante la recurrente acumulación de desechos sólidos a las orillas de la cancha deportiva del sector, un espacio vital para el desarrollo de los niños, jóvenes y adultos mayores de la comunidad.
Voceros comunitarios detallaron que la problemática afecta directamente los alrededores de las veredas 1, 9 y 10, justamente detrás de la Escuela Juan Andrés Varela, denuncian que, a pesar de que el servicio de aseo urbano pasa con regularidad y rodea el área deportiva, un grupo de vecinos persiste en arrojar de manera inconsciente las bolsas de basura en los bordes de la estructura.
La preocupación de los residentes radica en que este espacio, aunque todavía carece de techado, cuenta con alumbrado público gracias al esfuerzo vecinal. Esto permite que personas de la tercera edad y escuelas deportivas infantiles hagan vida en el lugar desde tempranas horas del día hasta las 9:00 de la noche.
«Da lástima ver que, teniendo vecinos con tantos años viviendo aquí, la urbanización se deteriore por la inconsciencia de unos pocos. No es justo que nuestros niños estén practicando deporte al lado de focos de contaminación y malos olores», manifestaron los afectados, visiblemente preocupados por los riesgos de salud pública que esto genera.
A la par del llamado a la reflexión para el cese de la botadera de basura, la comunidad aprovechó la oportunidad para extender una solicitud formal a los organismos gubernamentales, locales y regionales, para que evalúen un proyecto de infraestructura que permita dotar de techado y mejoras generales a la cancha.
«Dios ayuda a todo el mundo y mantenemos la fe de que las autoridades nos tiendan la mano. Queremos darle una mejor presencia a la cancha y que los muchachos puedan entrenar protegidos del sol y la lluvia. Invertir en este espacio es salvar a la juventud del ocio y la delincuencia», enfatizó un portavoz vecinal.
Los habitantes esperan que, tras esta denuncia pública, se detenga de inmediato el depósito inadecuado de desperdicios en el área de recreación y que las instituciones competentes tomen la osadía de ayudarlos a consolidar este importante espacio deportivo.