Denuncia desde Ciudad Bolivia, municipio Pedraza
Gaselys Montilla: “La asfixiante carga financiera
ahoga a representantes en las aulas”

*** De acuerdo con las denuncias expuestas por la comunidad educativa de la jurisdicción, las exigencias económicas recurrentes —que emanan de las directivas del Programa Nacional, las Zonas Educativas y el Ministerio de Educación— obligan a los planteles a solicitar aportes continuos para diversos programas y actividades.

(Kathiuska Francis Marín).- La realidad que se vive en las instituciones educativas del país va mucho más allá de la lista de útiles escolares y la compra de uniformes al inicio de cada período. Así lo denunció Gaselys Montilla desde Ciudad Bolivia, municipio Pedraza, al advertir que una presión financiera constante y silenciosa ahoga a los padres y representantes, convirtiéndose en una preocupación central que trasciende el esfuerzo económico inicial.
De acuerdo con las denuncias expuestas por la comunidad educativa de la jurisdicción, las exigencias económicas recurrentes —que emanan de las directivas del Programa Nacional, las Zonas Educativas y el Ministerio de Educación— obligan a los planteles a solicitar aportes continuos para diversos programas y actividades. A menudo, los docentes actúan bajo directrices superiores en un sistema que demanda un financiamiento constante que el Estado dejó de proveer hace años.
Señaló que esta dinámica de cobros y solicitudes de dinero a lo largo del año escolar genera profunda ansiedad y temor en las familias pedraceñas, en este sentido, los padres y madres se enfrentan a la difícil decisión de cumplir con desembolsos para los cuales no tienen recursos o exponer a sus hijos a situaciones de incomodidad y señalamiento dentro del aula.
Además, dijo la falta de recursos para cubrir estas exigencias expone a las familias a un estigma inaceptable que vulnera la dignidad de los estudiantes y desvirtúa la esencia de la educación pública, pues para nadie es un secreto en Venezuela que, ante el abandono institucional del Ministerio, el peso del financiamiento del sistema educativo ha recaído casi en su totalidad sobre los hombros de los representantes.
Llamado urgente a un cambio estructural
Desde Ciudad Bolivia, Gaselys Montilla enfatizó que es fundamental canalizar este mensaje hacia las instancias que realmente tienen el poder de transformar el sistema. “Si bien los maestros cumplen con su labor bajo condiciones adversas, se ven obligados a ejecutar lineamientos que se traducen en costos adicionales para las familias”, indicó.
Por ello, se exige una revisión exhaustiva de los programas educativos y de las políticas de financiamiento escolar, porque es imperativo implementar soluciones reales que alivien la carga financiera de los representantes, devuelvan la dignidad a los estudiantes y garanticen un entorno de aprendizaje verdaderamente equitativo, inclusivo y libre de presiones económicas indebidas.
La visibilización de esta problemática a través de la prensa y las plataformas digitales representa un paso esencial para lograr un cambio profundo que reivindique los derechos de las familias venezolanas y Barinas.