Enfatizó Abg. José Gregorio Colina
«La verdadera pobreza en Barinas
exige un cambio profundo rumbo al 2027″

*** Explicó el abogado José Gregorio Colina, coordinador regional del partido Voluntad Popular (VP),que la verdadera pobreza es no poder vivir con dignidad después de trabajar toda una vida; no conseguir atención médica a tiempo; estudiar en instituciones deterioradas; depender de ayudas ocasionales para cubrir necesidades básicas; vivir con calles destruidas, fallas constantes en los servicios públicos y pocas posibilidades de empleo, …

(Kathiuska Francis Marín).- Barinas atraviesa una realidad que no puede seguir siendo ignorada ni maquillada con discursos, cifras manipuladas o promesas repetidas. Así lo denunció el abogado José Gregorio Colina, coordinador regional del partido Voluntad Popular (VP), al señalar que la verdadera pobreza no se refleja únicamente en la falta de dinero; también se manifiesta en la ausencia de oportunidades, en los servicios públicos deficientes, en la falta de empleo digno, en la inseguridad, en el deterioro de la educación y en la imposibilidad de muchas familias de construir un futuro estable.
Destacó que, en los barrios y comunidades de Barinas, miles de hogares sobreviven con ingresos insuficientes. Muchas familias deben escoger entre comprar alimentos, adquirir medicamentos o pagar el transporte para llegar al trabajo, por lo que hay padres que se acuestan preocupados porque no saben cómo llevar comida a sus hogares al día siguiente, mientras los jóvenes abandonan sus estudios o se ven obligados a emigrar en busca de oportunidades que deberían existir en su propia tierra.
Explicó que la verdadera pobreza es no poder vivir con dignidad después de trabajar toda una vida; no conseguir atención médica a tiempo; estudiar en instituciones deterioradas; depender de ayudas ocasionales para cubrir necesidades básicas; vivir con calles destruidas, fallas constantes en los servicios públicos y pocas posibilidades de empleo, además, enfatizó Colina que la pobreza también es perder la esperanza, sentir que el esfuerzo no vale la pena y que las autoridades no escuchan el clamor de la gente.
Un estado con potencial desaprovechado
Indicó el líder que Barinas es un estado con enormes riquezas naturales, agrícolas y humanas, pues sus tierras tienen capacidad para producir alimentos, generar empleos y convertirse en una fuente de desarrollo para toda Venezuela. Sin embargo, el abandono, la falta de inversión, la corrupción y la ausencia de políticas públicas eficaces han impedido que ese potencial se transforme en bienestar para la mayoría de sus habitantes.
Colina recalcó que no es justo que una región productiva tenga familias pasando hambre, ni que los trabajadores reciban salarios que no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas. Tampoco es justo que los productores enfrenten dificultades para obtener combustible, créditos, semillas, maquinaria y asistencia técnica, o que los jóvenes barineses tengan que marcharse del país por falta de oportunidades.
La pobreza no se combate con propaganda ni con promesas vacías. Se combate creando empleos dignos, fortaleciendo la educación, recuperando los centros de salud, apoyando al campo, garantizando servicios públicos eficientes y protegiendo a las familias más vulnerables con transparencia y responsabilidad.
Rumbo al 2027: Organización y transformación real
Por eso, la mirada de Barinas está puesta en el año 2027. No como una fecha mágica, sino como una oportunidad para iniciar una etapa diferente y una transformación real basada en el trabajo, la unidad y la participación ciudadana.
La esperanza en 2027 no puede ser pasiva. El futuro no puede quedar exclusivamente en manos de quienes han fallado; debe ser asumido por una ciudadanía organizada, consciente y decidida a defender sus derechos. Barinas necesita un proyecto serio que coloque a la gente en el centro de las decisiones, priorizando la alimentación, la salud, la educación, la seguridad y el empleo.
Barinas no está condenada a la pobreza. Tiene gente trabajadora, tierras fértiles y recursos naturales. El 2027 debe ser el año de la decisión: la decisión de no conformarnos con sobrevivir, de no aceptar el abandono como algo normal y de convertir la esperanza en trabajo organizado para que el estado vuelva a ser una referencia de producción y bienestar.