Por: Kathiuska Francis Marín
En una conversación contundente y sin concesiones, Orlando Moreno, abogado y coordinador nacional del Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela, analiza la crisis política, la ayuda humanitaria en los estados y las claves de la transición ciudadana.
Entrevistadora: Orlando, para iniciar: dinos tu nombre y cuál es el rol exacto que desempeñas dentro de Vente Venezuela.
Orlando Moreno: Mi nombre es Orlando Moreno, coordinador nacional del Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela. Estamos en Barinas trayendo ayuda humanitaria a través de la operación «Todos con Venezuela», una iniciativa que nació para responder al desastre en Vargas y que hemos tenido que expandir por todo el país. A pesar de que las instituciones del régimen nos han bloqueado y retenido medicinas destinadas a hospitales y ambulatorios, la solidaridad de la gente canalizada a través de María Corina Machado ha hecho posible llegar a estados como Sucre, Anzoátegui, Monagas, Delta Amacuro y, hoy, Barinas.
Entrevistadora: Como abogado y defensor de derechos humanos, abordemos un tema crítico: las liberaciones de los presos políticos, que avanzan a cuentagotas. ¿Qué lectura política hace Vente Venezuela sobre este manejo?
Orlando Moreno: Es una realidad nefasta: para el régimen, cada preso político es una ficha de canje. Los usan a su conveniencia bajo la lógica mafiosa de «te doy uno, ¿qué me das a cambio?».
La detención de un ciudadano responde a una sola llamada del poder, y esa misma llamada bastaría para liberarlos de inmediato. Los supuestos mecanismos legales o leyes de amnistía solo buscan dilatar el proceso. No liberan a los detenidos porque entre las propias cúpulas del régimen existen pugnas y nadie quiere ceder sus «fichas» sin garantías de impunidad. Es una arbitrariedad absoluta.
Entrevistadora: Respecto a María Corina Machado y las restricciones que impone el régimen en el ámbito de los derechos humanos y la política nacional, ¿cuál es el obstáculo real?
Orlando Moreno: El régimen y sus aliados le temen a su presencia y al impacto de su liderazgo. Ella ha dejado claro —incluso ante la CIDH— que asume todos los riesgos de seguridad porque confía plenamente en el pueblo venezolano.
Para nosotros, la presencia e influencia directa de María Corina acelera y estabiliza la transición; pero para la estructura del poder actual representa un auténtico tsunami, un «terremoto político» que amenaza con desmantelar sus privilegios.
Entrevistadora: Ante un escenario de transición y la constante conculcación de derechos políticos, ¿cómo se prepara la organización y cuál es la exigencia de la ciudadanía?
Orlando Moreno: Hoy en día ni siquiera tenemos plenas garantías sobre nuestros derechos políticos; los principales dirigentes del movimiento, empezando por María Corina, permanecen inhabilitados arbitrariamente. El proceso de cambio exige restituir los derechos de participación e inscripción de los partidos para competir en igualdad de condiciones.
El país se encuentra en ebullición porque los servicios públicos, la seguridad y el ingreso familiar están colapsados. Ningún gobernador ni alcalde puede resolver estructuralmente estos problemas; la solución pasa inevitablemente por la Presidencia de la República. Por eso la exigencia no son paños calientes ni comicios secundarios, sino elecciones presidenciales libres y transparentes que permitan iniciar formalmente la reconstrucción del país.
«Elecciones, Transparencia y Transformación: el mensaje final de Vente Venezuela»
Entrevistadora: Si tuvieras que resumir el compromiso de Vente Venezuela en un mensaje directo para el país, ¿cuál sería?
Orlando Moreno: No vamos a ceder en la presión hasta lograr elecciones presidenciales creíbles, competitivas y transparentes. El ciudadano exige ser el protagonista de la reconstrucción de Venezuela, y ese proceso de transformación no lo detiene nadie.