*** El fenómeno ha cobrado relevancia tras la viralización de videos en redes sociales, donde se observa a jóvenes en el Bulevar de Sabana Grande y plazas de la capital luciendo máscaras artesanales, colas y orejas, mientras emulan movimientos y comportamientos de especies como lobos, gatos y zorros.
(Kathiuska Francis Marín).– En las últimas semanas, un nuevo fenómeno cultural ha comenzado a ganar terreno en los espacios públicos de Venezuela. Se trata de los Therians, una subcultura integrada mayoritariamente por adolescentes que se identifican, de manera espiritual o psicológica, como animales no humanos.
El fenómeno ha cobrado relevancia tras la viralización de videos en redes sociales, donde se observa a jóvenes en el Bulevar de Sabana Grande y plazas de la capital luciendo máscaras artesanales, colas y orejas, mientras emulan movimientos y comportamientos de especies como lobos, gatos y zorros.
¿Qué es la Identidad Therian?
A diferencia de otras comunidades estéticas, la teriantropía se basa en la creencia de poseer una conexión intrínseca con un animal interior. Los participantes suelen realizar actividades al aire libre (conocidas como quadrobics) que consisten en caminar o saltar en cuatro extremidades, buscando una desconexión de las presiones sociales humanas y una reconexión con la naturaleza.
Este movimiento, que ya cuenta con comunidades consolidadas en países como Argentina, Chile y México, encuentra en las plataformas digitales como TikTok e Instagram su principal motor de difusión, permitiendo que jóvenes venezolanos se sumen a una tendencia global de exploración de la identidad en la era digital.
Entre la curiosidad y el estigma social
La aparición de los Therians en las calles de Caracas ha generado una ola de reacciones mixtas. Mientras que algunos sectores de la sociedad lo ven como una expresión artística o una fase inofensiva de la adolescencia, otros han respondido con burlas o preocupación. Los expertos señalan que este comportamiento suele ser una respuesta a la necesidad de pertenencia y diferenciación en un mundo hiperconectado.
Urgente: Un llamado a los padres
Ante el auge de esta tendencia, se hace un llamado preventivo a los padres y representantes para abordar el tema desde el acompañamiento y la comunicación, evitando reacciones de choque que puedan aislar al joven.
Se sugieren las siguientes pautas: Fomentar el diálogo abierto como la de preguntar con curiosidad genuina qué significa para ellos esta identidad, sin juzgar ni ridiculizar sus gustos, supervisar el entorno digital, es decir comprender que estos movimientos nacen en redes sociales; es vital conocer con quiénes interactúan y qué tipo de contenidos consumen.
Igualmente se debe establecer límites saludables como permitir la expresión personal siempre que no interfiera con las responsabilidades académicas, el autocuidado o la salud física (especialmente en la práctica de movimientos que puedan causar lesiones),y finalmente validar la búsqueda de identidad, porque la adolescencia es una etapa de experimentación. Brindar un entorno seguro en casa permite que estas fases se transiten de manera equilibrada.
«La clave no es prohibir la expresión, sino entender el mensaje que nuestros hijos intentan comunicar a través de ella. La orientación temprana previene que la búsqueda de identidad se convierta en una vía de escape de la realidad.»