*** Los usuarios del transporte público en Barinas hacen un llamado urgente a las autoridades municipales y a los representantes del sector transporte para buscar soluciones que no recaigan exclusivamente sobre los hombros del trabajador.
(Kathiuska Francis Marín).- La crisis del sector transporte en el estado Barinas ha alcanzado un punto crítico para la economía familiar, así lo manifestó Carmen Dolores Cabeza, usuaria frecuente de las líneas urbanas, quien calificó de «insólito» que se pretenda ajustar la tarifa del pasaje mientras los salarios de los trabajadores permanecen estancados.
La señora Cabeza, quien debe movilizarse diariamente para cumplir con su jornada laboral y atender citas médicas especializadas de neurocirugía, explicó con cifras la inviabilidad del sistema actual para el ciudadano de a pie.
«Yo pago dos rutas diarias, eso representa un gasto de 1.000 bolívares a la semana sólo en transporte, mientras que mi ingreso semanal es de apenas 280 bolívares, siendo matemáticamente imposible cubrir una semana de trabajo bajo estas condiciones», denunció la usuaria.
Un punto clave de la denuncia radica en la pérdida del poder adquisitivo de los beneficios sociales, por lo que la señora Carmen Dolores señaló que, aunque recientemente se realizó la cancelación del «Bono de la Patria» por un equivalente de 150 dólares, la realidad inflacionaria pulveriza estos ingresos de inmediato.
Igualmente, los usuarios reportan que, al estar anclados a tasas oficiales del día anterior, los bolívares recibidos disminuyen su valor real frente al costo diario de los bienes y servicios, siendo esto un efecto de “sal y agua», mientras los ingresos se perciben en una moneda débil, los insumos y el costo de vida se rigen por el mercado de divisas, asfixiando el presupuesto familiar, siendo una dolarización de facto.
Los usuarios del transporte público en Barinas hacen un llamado urgente a las autoridades municipales y a los representantes del sector transporte para buscar soluciones que no recaigan exclusivamente sobre los hombros del trabajador.
«No podemos cubrir nuestros gastos básicos. Necesitamos que el respeto sea mutuo: entendemos la situación de los transportistas, pero ellos deben entender que nuestro sueldo no alcanza para costear estos aumentos», concluyó Cabeza.