César Villamizar Trejo.-
A ocho días sin saberse del paradero de los hermanitos Alejandro y Josué Artahona, de 14 y 12 años, respectivamente, sus vecinos de la urbanización Juan Pablo II se encuentran muy angustiados, más aún cuando los parientes de los pequeños parecieran no tener interés en que ambos regresen sanos y salvos, pues. según señalaron, mantienen un silencio que extraña a todos.
Como se recordará, los dos hermanitos, que residen con su madre y su padrastro en la manzana B del referido complejo habitacional, están desaparecidos desde el pasado domingo 15 de marzo, desde que fueron vistos por varias personas saliendo de la casa alrededor de las siete de la noche, hasta que alguien conocido presuntamente los observó pidiendo cola y comida en poca distancia de la estación de servicios Los Pinos.
Y son los mismos vecinos que, preocupados por esta desaparición, manifiestan su extrañeza por la manera cómo han actuado la madre y el padrastro de Alejandro y de Josué, lo cuales, en lugar de haver lo posible por encontrarlos, parecieran no tener interés alguno por ellos, más aún cuando sospechan que los dos hermanitos se fugaron de la casa por problemas personales.
«A nosotros nos duele de lo que pudiera sucederle a esos niños, por lo que de manera pública pedimos a los cuerpos de seguridad de a región que hagan lo posible por ayudar con esta situación, pero, además, que investigue a fondo este caso, del que tenemos nuestras dudas e interrogantes», apuntó un vecino de los hermanitos Artahona, quien, al igual que otros lugareños del sector, no se identifica por temor a represalias.
Son niños callejeros
Otros vecinos comentaron que Alejandro y Josué, desde que eran pequeños, llevan una vida calllejera y sus rostros son muy conocidos en calles, avenidas y en otros lugares de Barinas, donde los han visto limpiando parabrisas o colaborando con pequeños comerciantes en la Calle El Hambre de la urbanización La Concordia y en Mi Jardín, así como en otros sitios, por lo que hacen un llamado a las autoridades para que tengan en cuenta este detalle.
Las autoridades policiales tienen en sus manos este caso de desaparición, por lo que los allegados, vecinos y amigos esperan que pronto los dos menores regresen a su casa sanos y salvos o en el lugar que más les resulte conveniente o que las autoridades estimen.