*** Los vecinos y pequeños empresarios de Cafinca II exigen a Corpoelec una distribución equitativa de las cargas. Piden que se detenga el ensañamiento contra un sector que intenta salir adelante mediante el emprendimiento y el trabajo honesto, y que se respete el derecho a servicios públicos eficientes…
(Kathiuska Francis Marín).- Los pequeños comerciantes y residentes de la parroquia alto Barinas, específicamente del sector Cafinca II, en las adyacencias de Madre Vieja, denuncian vivir bajo un régimen de racionamiento eléctrico «exagerado» que está llevando a la quiebra a los negocios locales y deteriorando la calidad de vida de los adultos mayores que residen en la zona.
La señora Violeta Jaimes, emprendedora del sector, relató cómo su establecimiento y el de sus vecinos son golpeados hasta dos veces al día por cortes de energía que parecen cronometrados para afectar las horas de mayor actividad económica.
«Nos tienen exageradamente castigados. A mí me afecta todo el tiempo entre las siete y las once de la noche. Siempre tengo dos apagones: uno a las seis y otro a las nueve. El pobre negocio está llevando pela», denunció Jaimes.
A pesar de la crisis, la comerciante destaca la fidelidad de sus clientes, quienes incluso acuden a realizar compras a oscuras; sin embargo, advierte que la situación es insostenible para el mantenimiento de equipos y la preservación de productos.
Denuncian presuntos privilegios
La indignación de la comunidad de Cafinca II crece ante las versiones que sugieren un trato preferencial para otros sectores de la ciudad. Según testimonios recabados por los vecinos, existirían zonas «privilegiadas» donde el servicio nunca falla.
La señora Violeta Jaimes indicó que “trabajadores de la estatal eléctrica les han informado que ciertas zonas no sufren cortes debido a que en ellas residen gerentes o personal técnico encargado de maniobrar la red”.
Igualmente, los residentes afectados sienten que el sector es ignorado por estar habitado mayoritariamente por personas de la tercera edad. «Como en este pedazo de tierra vivimos muchos viejos que solo protestamos por teléfono, nos la tienen aplicada», lamentó la denunciante.
Los vecinos y pequeños empresarios de Cafinca II exigen a Corpoelec una distribución equitativa de las cargas. Piden que se detenga el ensañamiento contra un sector que intenta salir adelante mediante el emprendimiento y el trabajo honesto, y que se respete el derecho a servicios públicos eficientes para todos los barineses, sin distinción de cargos o zonas residenciales.