Apagones queman los electrodomésticos
y Corpoelec no responde: ¿cuánto cuesta repararlos?

Los apagones en Venezuela no solo interrumpen la rutina diaria: también están destruyendo los electrodomésticos de miles de familias que no tienen cómo reponerlos o repararlos. Los costos, que van entre 50 y 500 dólares, golpean a familias que viven con ingresos mínimos

(Caracas, may 8/ EP).- Los apagones en Venezuela se han convertido en un problema cotidiano que no solo afecta la rutina de millones de ciudadanos, sino que también golpea sus bolsillos.

La inestabilidad del sistema eléctrico —entre interrupciones imprevistas, fluctuaciones de voltaje y racionamientos indiscriminados, sin horarios ni tiempo de duración— genera daños constantes en electrodomésticos esenciales, obligando a las familias a asumir gastos que no estaban en sus presupuestos.

Luisa Mercado, residente del estado Miranda, vivió en carne propia las consecuencias de un apagón. El motor de medio caballo de su nevera dejó de funcionar tras una fluctuación eléctrica. Para repararlo pagó 95 dólares por el repuesto y 30 dólares por la mano de obra, un gasto que no podía cubrir sola. Fueron sus hijos, que viven en el exterior, quienes la ayudaron.

Buscando ayuda previa, acudió a una oficina de Corpoelec para reportar el daño. Allí le pidieron entregar una carta y esperar una respuesta. Sin embargo, un trabajador le advirtió, en voz baja, que “no perdiera su tiempo”, dejando claro que la posibilidad de una indemnización era prácticamente nula.

César Martínez, trabajador independiente en Caracas, también tuvo que reparar su nevera en enero de 2026. Pagó 100 dólares, un monto que pudo cubrir, pero que afectó significativamente su presupuesto mensual.

“Es algo elevado y los costos por ese tipo de aparatos siempre son difíciles de pagar, pero no hay otra manera”, comentó. Comprar un electrodoméstico nuevo no es una opción para él, pues sus ingresos no se lo permiten.

En Maracay, a Mariela Rivas, madre de dos niños, se le dañaron el televisor y el módem de internet en una misma semana. “El televisor ni siquiera tenía tres años. El técnico me dijo que fue un bajón fuerte y se quemaron la fuente de poder y la tarjeta electrónica. Necesito 130 dólares para los repuestos y adicional 30 dólares para que el técnico los instale, pero no gano eso ni en dos semanas, así que debo esperar unos meses”, contó.

Mariela solo pudo reponer el módem, que también quedó inservible. Comprar uno nuevo le costó 45 dólares, un gasto indispensable ya que teletrabaja tres días a la semana. Entre el equipo nuevo y los 20 dólares que le cobró el técnico por la revisión de ambos aparatos, sus ahorros se esfumaron.

Aunque Delcy Rodríguez aseguró que los cortes por “ahorro energético” durarían cuatro horas por espacio de 45 días, vecinos de ciudades como Valencia (Carabobo), Maracay (Aragua) y Maturín (Monagas) reportan interrupciones que superan las siete horas. Además ya se cumplió el mes y medio establecido para ese plan.

La falta de planificación y la ausencia de información precisa hacen que los ciudadanos no puedan proteger sus equipos ni organizar su vida diaria.

Rosario Maldonado se levanta más temprano para adelantar la comida y garantizar así que sus hijos coman. Aunque su cocina es eléctrica y a gas, su bombona está vacía y aún no ha logrado reponerla. Ella vive en Valencia y asegura que desde hace dos meses su día a día se ha convertido en un calvario.

“Nadie nos avisa cuándo quitarán la luz; en un día hemos tenido hasta tres interrupciones”, afirma molesta después de pasar ocho horas a oscuras.

Técnicos: los apagones son la principal causa de daños

Jean Carlos Quintero, técnico con años de experiencia en Acarigua, estado Portuguesa, afirma que los apagones y las fluctuaciones se han convertido en la principal causa de fallas en los hogares venezolanos.

“Los electrodomésticos que más llegan dañados son los televisores de nueva generación. También las neveras sufren muchísimo por los bajones de voltaje, casi siempre por las tarjetas electrónicas. Las lavadoras fallan bastante y ahora también las freidoras de aire, que son completamente electrónicas”, explicó a El Pitazo.

Quintero asegura que, incluso, los equipos de Internet, como los routers, se dañan con frecuencia: “Eso es el pan nuestro de cada día”.

Los costos de reparación varían según el daño y el modelo del aparato. Como ejemplo, mencionó un caso reciente: “A una clienta de Araure le reparé una cocina eléctrica. El trabajo costó 50 dólares, incluyendo el repuesto”.

En Maturín, estado Monagas, el técnico Alexis Amarista reporta un aumento notable en la demanda de reparaciones durante el último mes. Los aires acondicionados, especialmente sensibles a los cortes abruptos, están fallando con mayor frecuencia.

Los daños más comunes incluyen compresores quemados, capacitores dañados e, incluso, protectores que dejan de funcionar.

Los costos son elevados: un compresor puede costar entre 180 y 250 dólares, un capacitor entre 3 y 10 dólares. El costo de reparaciones mayores oscila entre 70 y 100 dólares.