*Edwin Angarita estaba destinado a convertirse en una figura del mundo cristiano con proyección nacional e internacional. Murió junto al pastor José Luis Contreras, presbítero de la IPUV en Socopó.
César Villamizar Trejo.
No es fácil entender la voluntad de Dios, menos cuando se cumplen designios tan fatales como la muerte trágica de algunos de sus líderes. Y fue precisamente lo que aconteció la mañana del pasado martes, cuando el lider de la juventud de una de sus reconocidas organizaciones y un querido presbítero perdieron la vida en un abrir y cerrar de ojos.
Edwin Angarita, a sus 37 años, no sólo era el Director Nacional de la juventud de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela (IPUV), responsabilidad que le otorgó un liderazgo contundente en ese sector, sino que prometía convertirse en un embajador de esa congregación con prestigio nacional e internacional. Su futuro, al decir de cristianos de diferentes organizaciones, era inmenso y con proyección mundial. Pero el martes, en un trágico accidente vial, partió con Dios y dejar tras de sí una huella que será por siempre recordado.
Las redes explotaron. Condolencias, mensajes de solidaridad y dedicatorias de representantes de la IPUV del país y de diferentes naciones confirmaron el arraigo que tenía Angarita dentro y fuera de Venezuela. Su pérdida fue muy sentida por todos.
» El hermano Edwin ha partido con el Señor, dejando una huella imborrable de un liderazgo y servicio a nuestro Dios bendito. Gracias por tus enseñanzas», escribió uno de los internautas. Fueron demasiados los mensajes de solidaridad espiritual por parte de representantes de decenas de Iglesias evangélicas que levantaron su voz en tan triste momento.
El máximo vocero de la juventud de la IPUV dejó una profunda huella a través del mensaje de Dios. Era un hombre inquieto que visitaba con su equipo cada caserío, barrio y sectores del país, como aconteció, hace dos semanas, en Punta Gorda , en esta ciudad.
Presbítero de Socopó
Por su parte, José Luis Contreras se desempeñaba como presbítero de Socopó, municipio Sucre, hasta donde se dirigían el martes tras participar en un encuentro en El Nula, estado Apure. Su ausencia será muy sentida.
Por su parte, Ángel Mario Espinoza, tesorero de la Dirección Nacional de la juventud de la IPUV, sigue muy delicado tras el fatal accidente vehicular. Su esposa Yulexi Ortiz de Espinoza y su padre, Mario Espinoza están fuera de peligro. Todos ellos residen en Socopó.
Los designios de Dios
Hoy el dolor embarga a la comunidad cristiana con la muerte trágica de un lider juvenil que tenía las cualidades para llegar muy lejos y de uno de sus presbíteros. Son momentos difíciles de comprender a pesar de la fé que se profesa o a las creencias que se tengan. Todas, en este mundo cristiano, conducen a nuestro creador. Peto qué difícil es entender la voluntad de Dios…..