*** Bajo la coordinación de Emill Brandt, el voluntariado civil y el sector privado de la entidad movilizan toneladas de ayuda humanitaria hacia Caracas y La Guaira.
(Kathiuska Francis Marín).- – En respuesta a la emergencia nacional provocada por el doble sismo del pasado 24 de junio, la ciudadanía de Barinas ha activado una sólida red de solidaridad, la sede regional de Vente Venezuela, conocida popularmente como «la casa azul», se convirtió en el primer centro de acopio instalado en la entidad, movilizando a cientos de jóvenes voluntarios decididos a brindar apoyo a los afectados en La Guaira y Caracas.
Las instalaciones de la sede se encuentran actualmente resguardando y clasificando importantes donaciones de ropa, agua potable, medicamentos y alimentos no perecederos. Toda la ayuda recolectada es trasladada de forma progresiva a la Quinta Bejucal, centro de acopio nacional en Caracas coordinado por Henry Alviarez, desde donde se gestiona la distribución directa en las zonas de desastre.
El ingeniero Emill Brandt, coordinador de la jornada en Barinas, informó sobre el estricto protocolo de recepción que ejecutan para asegurar que «cada donativo llegue a las víctimas sobrevivientes de la tragedia», asimismo, detalló el avance logístico del despliegue: «La ayuda está saliendo en camiones, ya hemos logrado llenar y despachar tres de ellos».
Al ser consultado sobre los recientes intentos de cierre de un centro de recolección en el municipio Obispos al día siguiente del terremoto, Brandt fue enfático en señalar que las dificultades no detendrán la labor. «Nada impedirá que sigamos en esta jornada humanitaria a lo largo del estado Barinas. De ser necesario, escoltaremos los camiones para garantizar que lleguen a su destino en la capital», advirtió.
El éxito de la convocatoria se fundamenta en un esfuerzo transversal. Brandt destacó el masivo respaldo de la empresa privada, principalmente de pequeños y medianos comerciantes tanto de la ciudad de Barinas como de los municipios foráneos, quienes han aportado insumos médicos y alimentos esenciales.
«Todos quieren aportar; esta tragedia nos ha unido, somos un pueblo solidario y generoso», afirmó, al tiempo que rememoró historias de ciudadanos de sectores humildes que se han acercado a entregar aportes directamente desde sus propias despensas.
La jornada también sirvió para reconocer la cooperación de la comunidad internacional en las labores de salvamento tras el peor desastre natural registrado en el país en décadas, por lo que el coordinador regional extendió un agradecimiento público a naciones de América Latina, Europa y a los Estados Unidos por el envío de recursos de primera necesidad.
Desde el centro de acopio regional se reitera el llamado a dejar de lado cualquier diferencia política y unirse en favor de los miles de damnificados, niños heridos y familias que lo perdieron todo. El voluntariado barinés mantiene el compromiso de trabajo ininterrumpido junto a los cuerpos de primera respuesta, bomberos y Protección Civil que continúan trabajando en el terreno.
«Pese al inmenso dolor que cada uno lleva, hay esperanzas de vida. Seguimos levantándose y debemos ser fuertes para poder colaborar con las víctimas de esta inmensa tragedia», concluyó Brandt.