CVT/ Sucesos.
La esperanza se mantuvo viva entre toneladas de concreto y silencio. Los rescatistas del grupo U.R.I Guayana no dejaron de buscar a Juan Manuel Medina y a su madre Damelis, hasta lograr encontrarlos entre los escombros dejados por los terremotos del pasado 24 de junio en La Guaira.
La jornada que parecía imposible terminó con un momento CONMOVEDOR, madre e hijo fueron hallados sin vida juntos, y abrazados hasta el final, como una muestra del vínculo que ni la fuerza de la tragedia pudo romper.
Tras días de búsqueda ininterrumpida, los rescatistas lograron ubicar primero a Juan Manuel al mediodía. Horas después, aproximadamente a las 3:30 de la tarde, encontraron a su madre Damelis, completando una operación marcada por el esfuerzo, la resistencia y la esperanza de sus familiares.
El equipo de U.R.I Guayana formó parte de las brigadas desplegadas en la llamada “zona cero” para localizar sobrevivientes tras los sismos que sacudieron al estado La Guaira. Durante días, los grupos de rescate trabajaron entre estructuras colapsadas, utilizando herramientas especializadas y escuchando cualquier señal que pudiera indicar la presencia de personas con vida.
La tragedia dejó escenas de dolor, pero también historias de humanidad y perseverancia. En medio de la emergencia, otros rescates con sobrevivientes después de ocho días bajo los escombros marcaron la esperanza de cientos de familias que aguardaban noticias de sus seres queridos.
El hallazgo de Juan Manuel y Damelis representa uno de esos relatos que quedan grabados tras una catástrofe, una madre y un hijo que permanecieron unidos hasta el último momento, mientras decenas de rescatistas se negaban a abandonar la búsqueda.
«Es muy duro mentalmente, también muy duro físicamente, ya que no paramos, no dormimos, buscando”, expresó Aarón Gutiérrez, miembro del grupo de rescate, tras concluir la extracción este lunes 21 de julio, en conversación con la periodista Natalia Roca.
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