César Villamizar Trejo
Ante la preocupante alza del número de accidentes de motos en calles y avenidas de la ciudad, funcionarios de diferentes organismos de seguridad del estado se han desplegado en distintos puntos de la capital, donde realizan labores preventivas y de ejecución en caso de alguna irregularidad .
No obstante, a pesar de las buenas intenciones de estos dispositivos, todo indica que con ello no basta y que los siniestros, por el contrario, se incrementan cada vez más.
Y es que los siniestros de vehículos de dos ruedas son una constante en las arterias viales de Barinas, donde las colisiones, choques, derrapes o vuelcos de motocicletas siguen causando muertes y un sin fin de lesionados que, en algunos casos, son de extrema gravedad.
Durante las últimas horas, se observaron decenas de uniformados desplegados en puntos claves donde se produce cen estos accidentes, en un intento más por frenar la siniestralidad, pero la realidad todos la saben: los fallecidos y los lesionados por estás causas no cesan.
» Sin remedios que alivian, pero no resuelven».
Aunque estas iniciativas resultan valiosas en materia preventiva y de resguardo para los conductores de motos y para la ciudadanía en general, para la mayoría de la ciudadanía se trata de » remedios» que apenas alivian algo este problema tan complejo, pero que no resuelve esta situación tan complicada.
» Estos operativos, si bien sirven para recordar a los motorizados la inmensa responsabilidad que tienen al conducir esos vehículos, no responden de manera contundente a un problema que ha crecido bastante y que presenta numerosas características que van muchísimo más allá de llamar la atención a los motorizados», afirmó de manera tajante un líder del sector transporte de la ciudad.
Enfatizó que el grave problema de los accidentes de motos empieza desde el momento en que una persona se estrena como conducto de motos, en especial en jovencitos que van desde los 15 años.
Conciencia, conciencia, conciencia.
Aunque suene trillado, la conciencia juega un rol vital en cada motorizado, al instante de ascender a una moto, pues si no se considera este elemento, entonces nada se puede hacer
Tener conciencia y bastante prudencia sería la fórmula mágica del motorizado, pero el conflicto se presenta si no hay interés para ello .
Mientras tanto, hay sectores de la región que esperan medidas contundentes, firmes y sin tolerancia para poder frenar tanto desorden en las calles de la ciudad. Hora de la mano dura.