Exministro de Chávez:
Es «fundamental» que María Corina Machado
participe en el proceso de diálogo

Alejandro Fleming, que rompió con Nicolás Maduro en 2016, no es afín a la líder opositora, pero considera que para que el diálogo tenga legitimidad «es fundamental» su participación


Es «fundamental» que la líder opositora María Corina Machado participe en el diálogo político que comienza este sábado en Venezuela, aseguró Alejandro Fleming, exministro del depuesto Nicolás Maduro y de su antecesor Hugo Chávez, en una entrevista con la agencia de noticias AFP.
La captura de Maduro en una operación militar estadounidense en enero permitió que el país «cambiara», reconoció Fleming, exembajador ante la Unión Europea y exviceministro de Relaciones Exteriores.
Siete meses después, el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez iniciará este primero de agosto negociaciones con un grupo de opositores respaldados por Washington para el «fortalecimiento de la democracia».
Muchos esperan que los diálogos desemboquen en elecciones y una transición política.
«Lo que se decida en esa negociación va a contribuir a la redemocratización de Venezuela», dijo Fleming. Y la «observación» de Estados Unidos «es una garantía de que los acuerdos que se logren se cumplan».
Machado, la principal líder de oposición en Venezuela y reciente premio nobel de la paz, no participará en el diálogo.
La oposición estará representada por exdiputados de la Asamblea Nacional de 2015 que Washington reconoce como electos de forma legítima.
El exministro, que rompió con Maduro en 2016, no es afín a Machado. Pero para que el diálogo tenga legitimidad cree que «es fundamental que María Corina Machado, que hoy es la líder política de mayor relevancia en Venezuela, o participe en las negociaciones o nombre a un representante».
Fleming considera que deben quedar fuera de la agenda asuntos como la perenne censura a la prensa y la liberación de casi 400 de presos políticos aún tras las rejas, según cifras de la ONG Foro Penal. «Eso no debe abordarse porque los derechos no se negocian».
Por El Nacional