Baja participación en protestas por fallas eléctricas
Vecinos de Barinas entregan reclamo formal
en Corpoelec tras ausentismo gerencial

*** Representantes de Don Samuel, Ciudad Tavacare/Varyná y Alto Barinas exigieron reducir las tandas de racionamiento de 5 a 2 horas, mientras cuestionan la falta de acompañamiento del resto de la ciudadanía que padece los mismos apagones.

(Kathiuska Francis Marín).- Ante la continua inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) que golpea diariamente al estado Barinas, un reducido grupo de vecinos se concentró la mañana de este lunes frente a las instalaciones de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) para exigir soluciones definitivas. Durante la jornada, los manifestantes hicieron entrega de un documento formal de reclamo, luego de que la gerencia regional «hiciera la vista gorda» y se negara a atenderlos personalmente.
La protesta, motivada por los constantes bajones, fluctuaciones y prolongados cortes de luz, contó con la presencia de habitantes provenientes de comunidades como Don Samuel, Ciudad Varyná y diversos sectores de la parroquia Alto Barinas, pues poco “tendrán ese problema, porque muchos se quejan en redes, pero pocos salen a las calles”, dijo un afectado.
A pesar de que el flagelo de los apagones afecta por igual a amas de casa, comerciantes, políticos y ciudadanos de a pie, los manifestantes lamentaron la escasa convocatoria. Señalaron con indignación que mientras los grupos de WhatsApp y las redes sociales «se revientan» con quejas nocturnas, muy pocos se suman a la exigencia de derechos en la calle.
«Parece que prefieren mirarse al espejo y correr a revisar el cronograma de racionamiento cuando se va la luz, en lugar de respaldar las acciones institucionales. Todos somos afectados, pero solo unos pocos salen a dar la cara», expresaron voceros durante la jornada.
Testimonios del calvario diario
El impacto del colapso eléctrico sobre la calidad de vida de los barineses ha alcanzado niveles críticos, afectando la salud de niños y adultos mayores.
Una vecina del sector manifestó tajantemente:»Exigimos que nos bajen los cortes criminales por lo menos de cinco a dos horas mientras solucionan. Hay niños y ancianos durmiendo en las aceras o en los porches por el calor, gente que necesita nebulizarse o usar concentradores de oxígeno. Esto ya no es solo incomodidad, están acabando con la vida y la calidad de vida de las personas».
Por su parte, Martín Galarraga, habitante del urbanismo Don Samuel, sumó a la denuncia la falta de mantenimiento preventivo y el impacto colateral sobre los servicios básicos: «No es solo el racionamiento, es el mal servicio y la falta de mantenimiento. Cuando la luz regresa, no llega con el voltaje adecuado».
«Esto impide el funcionamiento de los pozos de agua potable, como el Pozo 2 de Don Samuel, donde la guaya principal está deshilachada y ‘chinchorreada’. Llevamos días sin agua debido a la mala calidad del flujo eléctrico», enfatizó Galarraga.
Los afectados hicieron un llamado de conciencia a toda la colectividad barinesa a sumarse de manera activa a las peticiones formales, recordando que la solución al problema de los servicios públicos requiere del compromiso unánime de todos los sectores de la sociedad.