*** Con esta emotiva recepción y la celebración eucarística, la Diócesis de Barinas inicia una nueva etapa de renovación espiritual y trabajo comunitario, reafirmando el compromiso de los fieles y sus pastores en la construcción y consolidación de la fe en la entidad.
(Kathiuska Francis Marín).- Entre aplausos, júbilo y una profunda manifestación de fe, el pueblo barinés se concentró en el casco central de la ciudad para recibir formalmente a Mons. Juan de Dios Peña Rojas, quien asume sus funciones pastorales como el VI Obispo de la Diócesis de Barinas.
El emotivo encuentro contó con la distinguida presencia del Nuncio Apostólico, así como de miembros del clero diocesano, grupos de apostolado y una concurrida representación de la feligresía local. Durante el acto de acogida, los asistentes expresaron el compromiso de la comunidad de seguir trabajando de manera unida junto al nuevo obispo y el obispo saliente, Mons. Jesús Alfonso Guerrero, para consolidar una «iglesia en salida», motivada por la devoción a la Virgen y el fortalecimiento de la fe mariana en la región.
Posteriormente, la celebración se trasladó a la Catedral Nuestra Señora del Pilar, donde una multitud repleta de fervor se congregó para participar en la Solemne Eucaristía de bienvenida. Sin embargo, en medio del acto litúrgico se registró un intempestivo corte del servicio eléctrico que dejó a oscuras el templo. Lejos de amilanar los ánimos o interrumpir la ceremonia, el inconveniente técnico sirvió para resaltar el espíritu de serenidad y cercanía del nuevo pastor. Monseñor Peña Rojas tomó la situación con total calma y sentido de humor, aliviando la tensión entre los presentes y continuando con la misa iluminados por la fe y la calidez de la feligresía.
Por su parte, Monseñor Juan de Dios Peña Rojas dirigió sus palabras a los fieles, manifestando su entusiasmo por iniciar este nuevo caminar pastoral en tierras barinesas:
«Buenos días. ¿Cómo están? Qué bueno poder encontrarme por fin con ustedes. He venido a caminar, a caminar juntos, a compartir, a ser iglesia, a reconocer que somos hijos de un mismo Dios. Y yo espero que a lo largo de este tiempo nos vayamos conociendo de una manera más cercana y los visitaré oportunamente. Yo vengo de un lugar donde siempre fui acogido y me sentí en casa, y yo espero aquí no solo sentirme en casa, sino sentirme en familia. Que Dios me los bendiga», expresó el prelado.
Con esta emotiva recepción y la celebración eucarística, la Diócesis de Barinas inicia una nueva etapa de renovación espiritual y trabajo comunitario, reafirmando el compromiso de los fieles y sus pastores en la construcción y consolidación de la fe en la entidad.