APUNELLEZ alza la voz en Barinas
Exigen libertad inmediata para
Junior Rivas y el Ing. José Osorio

*** Para el gremio universitario, este 23 de enero representa más que una efeméride: es un recordatorio de que la libertad académica y civil es la base de cualquier sociedad próspera. La exigencia es clara: libertad plena para los presos políticos y salarios dignos que permitan a los profesores y trabajadores vivir con el decoro que su labor merece.

(Kathiuska Francis Marín).- En el marco de la conmemoración del 23 de enero, la Asociación de Profesores de la UNELLEZ (APUNELLEZ) se sumó a la masiva concentración en las adyacencias de la Capilla El Carmen para denunciar la persistente persecución contra la comunidad universitaria y exigir justicia para los unellistas que hoy se encuentran tras las rejas.
Junior Abreu, presidente de APUNELLEZ, lideró la vocería del sector académico durante la jornada, enfatizando que la universidad barinesa no puede celebrar la democracia mientras sus miembros sufren cautiverio por motivos políticos.
Abreu denunció categóricamente la situación de Junior Rivas, quien es estudiante de Ingeniería de la UNELLEZ, cuya juventud y futuro se ven truncados por una detención que sus compañeros y profesores califican de arbitraria, y José Osorio, quien es Ingeniero y jubilado administrativo de la institución, un hombre que dedicó su vida al servicio de la universidad y que hoy enfrenta condiciones de reclusión que ponen en riesgo su integridad.
«Desde la Capilla El Carmen, APUNELLEZ exige la libertad para los unellistas presos. No son delincuentes, son ciudadanos que creen en la academia y en el país. El Ing. Osorio y el joven Junior Rivas deben volver a sus hogares», sentenció Abreu ante la multitud.
Solidaridad y lucha intergremial
La presencia de los familiares del exalcalde José Luis Machín y de José Luis Rivas (padre del estudiante detenido) reforzó el carácter humanitario de la protesta. Las organizaciones presentes, encabezadas por APUNELLEZ junto a FENATEV, la Intergremial de Barinas y la universitaria recordaron que los traslados de estos detenidos a centros penitenciarios fuera del estado, como Yare II e INOF, representan una violación sistemática a sus derechos y un castigo adicional para sus familias.
Para el gremio universitario, este 23 de enero representa más que una efeméride: es un recordatorio de que la libertad académica y civil es la base de cualquier sociedad próspera. La exigencia es clara: libertad plena para los presos políticos y salarios dignos que permitan a los profesores y trabajadores vivir con el decoro que su labor merece.