*** Para el dirigente de la tolda del mapa de Venezuela, el Diputado a la Asamblea Nacional Marco Antonio Villarroel calificar este instrumento jurídico como «la peor ley» responde a un guion de conflicto perpetuo que sólo beneficia a quienes se sirven del sufrimiento ajeno para mantener protagonismos políticos que calificó de «caducos».
(Kathiuska Francis Marín). – El Diputado a la Asamblea Nacional por el partido Soluciones para Venezuela, Marco Antonio Villarroel Fermín, fijó una posición contundente frente a las críticas surgidas contra la reciente Ley de Amnistía, calificando de «mezquindad política» los señalamientos de sectores extremistas que pretenden desmerecer el avance que representa la liberación de ciudadanos y el reencuentro familiar.
Villarroel fue enfático al señalar la desconexión de quienes critican el proceso desde el exterior. «Es fácil criticar desde la comodidad de un micrófono o un teclado en Miami, Madrid o Bogotá; pero es imposible hacerlo frente a los ojos de una madre que vuelve a abrazar a su hijo, o ante la felicidad de un niño que siente de nuevo el calor de sus padres», aseveró el parlamentario.
Para el dirigente de la tolda del mapa de Venezuela, calificar este instrumento jurídico como «la peor ley» responde a un guion de conflicto perpetuo que solo beneficia a quienes se sirven del sufrimiento ajeno para mantener protagonismos políticos que calificó de «caducos».
El diputado recordó que la estrategia del extremismo ha sido infructuosa para el país, pues, «La política del ‘todo o nada’ sólo nos ha dejado ‘nada’. La paz no se decreta; se construye con pasos como este», afirmó, al tiempo que invitó a los críticos a confrontar su «pureza ideológica» con la realidad de las familias venezolanas que hoy vuelven a estar completas.
«Pregúntenle a los centenares de personas liberadas si la ley es mala. La reconciliación nacional no es un postulado teórico, es un camino de hechos valientes», sentenció Villarroel.
Finalmente, el Diputado de Soluciones para Venezuela hizo un llamado a la sensatez nacional, pidiendo que el «ruido» de los sectores radicales no opaque el avance que significa recuperar la libertad de los ciudadanos. Reiteró que el país necesita menos confrontación estéril y más soluciones humanas que impacten positivamente en la vida de la gente.
«Hemos dado un gran paso y, aunque a los radicales les incomode perder su bandera de agitación, el país celebra la libertad. ¡Seguimos adelante por Venezuela!», concluyó.