*** La Intergremial Barinas fija el 25 de marzo como fecha límite para una respuesta gubernamental y denuncia la “destrucción del salario” y la crisis institucional en la UNELLEZ.
(Kathiuska Francis Marín).- Tras el silencio oficial del Ejecutivo Nacional ante las exigencias de un ajuste salarial digno, la coalición Intergremial Barinas —con la participación activa de la Intergremial Universitaria—liderada por el Secretario del gremio, Junior Abreu, anunció el pasado miércoles el inicio de una nueva etapa de presión en las calles, esta medida surge tras el vencimiento del plazo otorgado al patrono para presentar una propuesta de incremento que frene el deterioro del poder adquisitivo.
Representantes de APUNELLEZ, AEUNELLEZ, SINTRAUNELLEZ, Jubilados Petroleros, Sindicato del MAC, FENATEC, SUMA, Fetramagisterio y el Colegio de Enfermería, calificaron como una «política nefasta» la sustitución del salario real por bonos que no inciden en las prestaciones sociales ni en la calidad de vida de los trabajadores.
El secretario del gremio, Junior Abreu manifestó que esta rueda de prensa fue convocada fundamentalmente para las próximas semanas las actividades a realizarse desde las clases trabajadoras del estado Barinas.
Destacó que, ante la falta de respuestas satisfactorias, la coalición ratificó la convocatoria a una movilización masiva de trabajadores activos, jubilados y pensionados del sector público y privado, la cual será el próximo miércoles, 25 de marzo de 2026, a las 09:00 AM., el punto de encuentro será en las inmediaciones del antiguo Cada (debajo del elevado), donde estarán gritando la consigna: «El asfalto es nuestro compañero de lucha por un salario digno».
Por su parte, el Magíster José Ydrogo, Secretario General de AEUNELLEZ, denunció que el gobierno ha profundizado la precarización laboral. «No estamos pidiendo bonos; exigimos sueldos y pensiones dignas, la eliminación del instructivo ONAPRE y el respeto a la autonomía financiera de los entes públicos», afirmó, alertando sobre la crisis psicosocial que atraviesa la familia venezolana ante la falta de capacidad adquisitiva.
El magisterio barinés se declaró en emergencia, pues los voceros del sector recordaron que acumulan seis años sin aumentos contractuales y mantienen una deuda pendiente del 280% establecida en su última convención colectiva, calificando los recientes ajustes de bonos como una «burla» al trabajador.
La Intergremial también fijó una postura crítica sobre la reciente designación de autoridades en la UNELLEZ, denunciando que 25 años de intervención han convertido a la institución en una «casa política». Señalaron que los nuevos perfiles carecen de méritos académicos y sentido de pertenencia, lo que se traduce en el abandono físico del campus y la falta de insumos básicos.
En el ámbito de los derechos fundamentales, el profesor Rafael Plaza (FENATEV) alertó sobre el incumplimiento de lapsos judiciales para otorgar libertad plena a sindicalistas liberados bajo la ley de amnistía. «Persiste una estructura política represiva que busca desmantelar el movimiento laboral», señaló.
«El 25 de marzo debe ser un día histórico. Ya no hay argumentos para el silencio; la calle es el único escenario para rescatar nuestra dignidad», concluyeron los voceros.