Colegio de Farmacéuticos alerta
Racionamiento eléctrico pone en “grave peligro”
la cadena de frío de vacunas y medicamentos

*** La Presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Dra. Torres alertó que las interrupciones prolongadas afectan directamente la infraestructura sanitaria, poniendo en riesgo la seguridad de los pacientes.

(Kathiuska Francis Marín).- La Dra. Zoreli Torres, Presidenta del Colegio de Farmacéuticos, manifestó su profunda preocupación ante la ejecución del «Plan Nacional de Ahorro Eléctrico», decretado por un período de 45 días desde el pasado 21 de marzo, por lo que la gremialista advirtió que esta medida, sumada a las constantes fluctuaciones de tensión, coloca en una situación de vulnerabilidad crítica a los medicamentos biológicos, reactivos de laboratorio y fármacos esenciales que dependen estrictamente de una cadena de frío para su conservación.
La Dra. Torres alertó que las interrupciones prolongadas afectan directamente la infraestructura sanitaria, poniendo en riesgo la seguridad de los pacientes. «No todos los centros de salud cuentan con plantas eléctricas, y en aquellos que las poseen, no tenemos certeza de que cuenten con el combustible suficiente para operar durante cortes que se extienden por más de 10 horas», enfatizó.
Como ejemplo de esta crisis, señaló el caso de Socopó, capital del municipio Antonio José de Sucre, donde entre el martes 24 y el miércoles 25 de marzo se registró un apagón de 12 horas continuas (de 11:00 p.m. a 11:00 a.m.). Este escenario, según la doctora, se repite en múltiples regiones sin garantías de sistemas de respaldo adecuados.
Ante la opacidad en la gestión de la contingencia, el sector farmacéutico plantea preguntas fundamentales a las autoridades: ¿Cuentan todos los ambulatorios y hospitales con plantas operativas y combustible para enfrentar cortes de 12 horas?, y ¿Disponen las Direcciones Regionales de Salud de plantas exclusivas para preservar los lotes de vacunas y reactivos almacenados en sus sedes?
Riesgos irreversibles: El caso de las vacunas
La Presidenta del Colegio de Farmacéuticos explicó que productos como la vacuna contra la fiebre amarilla son extremadamente termosensibles, requiriendo una temperatura constante entre 2°C y 8°C. Al ser liofilizada y fotosensible, cualquier ruptura en la cadena de frío obliga a su descarte.
«Se corre un alto riesgo de que se pierdan lotes de insumos biológicos de alto costo o, peor aún, que se administren productos que han perdido su efectividad», expresó Torres, subrayando que, aunque el racionamiento afecta a todos los sectores productivos, en salud los daños pueden ser humanos y permanentes.
Finalmente, el Colegio de Farmacéuticos hizo un llamado urgente a las Autoridades Sanitarias para que, en el marco de este racionamiento, se priorice el funcionamiento ininterrumpido de los equipos de refrigeración en todo el territorio nacional, garantizando las condiciones mínimas para la supervivencia de los inventarios biológicos del país.